Desarticulada una organización de narcotraficantes que operaba en el eje Madrid-Córdoba-Málaga

Once detenidos y la intervención de 45.000 dosis de cocaína y 50.000 de hachís, balance de la operación “Carambola Naranja”

CÓRDOBA, 24 (EUROPA PRESS)

La Guardia Civil ha culminado en Córdoba, después de tres meses de investigación, la denominada operación “Carambola Naranja”, que ha supuesto la desarticulación de una organización de narcotraficantes que operaba en toda España, pero fundamentalmente en el eje Madrid-Córdoba-Málaga.

Según un comunicado remitido hoy a Europa Press, se ha detenido a once personas, de las cuales cuatro son extranjeras, dos de nacionalidad venezolana y otras dos colombiana, mientras que los siete restantes, de nacionalidad española, son residentes en Palma del Río (Córdoba). En la citada operación se han intervenido 45.000 dosis de cocaína de gran pureza, equivalente a 1,2 kilogramos, y 50.000 dosis de hachis, además de cuatro vehículos de gran cilindrada, un Audi modelo A-4, un Ford Ranger, un BMW, y un Fiat Stylo, así como varios teléfonos móviles.

En concreto, fue el 6 de mayo de 2005 cuando el Equipo de Delincuencia Organizada y Antidroga de la Guardia Civil (EDOA) de la Comandancia de Córdoba culminó, tras más de tres meses de una laboriosa investigación, la denominada “Carambola Naranja”.

Ello ha supuesto la desarticulación de una organización perfectamente estructurada, dedicada al tráfico de estupefacientes, y la detención, hasta el momento, de las mencionadas once personas, dos de ellas de nacionalidad venezolana, I.E.M.N., de 20 años, y M.C.F., de 21, y dos de nacionalidad colombiana, M.A.V.J., de 42 años, y M.C.S.M. de 29 años de edad; así como siete de nacionalidad española residentes en Palma del Río.

Entres estos últimos se encuentran F.M.G., de 39 años, y J.C.G. de 25 años, hijastro del anterior, que eran los que compraban la droga en cantidades considerables a los ciudadanos extranjeros, distribuyéndola posteriormente entre el resto de los detenidos, quienes a su vez la volvían a distribuir entre sus clientes.

La organización criminal actuaba por todo el territorio nacional, aunque su principal vía de distribución correspondía al eje Madrid-Córdoba-Málaga. Del funcionamiento de la organización destacan las extraordinarias medidas de seguridad que adoptaban todos los miembros de la misma, donde cada componente tenía un cometido específico dentro de la estructura, utilizando seudónimos para dificultar su identificación y también una terminología especial para referirse a la droga, las cantidades o los lugares que frecuentaban.

“MODUS OPERANDI”

El “modus operandi” de la organización consistía en la adquisición de la droga en Madrid, ciudad en la que permanecían durante un periodo nunca inferior a una semana, tiempo durante el cual adquirían la droga, planificaban el viaje de vuelta, y preparaban los vehículos que iban ser utilizados para transportar la mercancía por carretera, los cuales incluían sistemas de ocultación para evitar que la droga fuera detectada en caso de ser interceptados por las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad.

Además de las medidas de seguridad mencionadas anteriormente, éstas siempre se complementaban con la utilización de vehículos “lanzaderas”, que eran los encargados de ir por delante del vehículo que transportaba la droga y con la misión de avisar de la existencia de controles policiales o de cualquier otra incidencia que les hiciera temer por su detención y la incautación del estupefaciente.

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