Uno de cada tres enfermos de esquizofrenia no responde de forma adecuada al tratamiento, según un estudio

MADRID, 23 (EUROPA PRESS)

El 34 por ciento de los enfermos de esquizofrenia tuvo que modificar el tratamiento antipsicótico 1,7 veces durante los seis meses previos a la vista analizada, según las conclusiones del estudio “Abordaje Clínico de la Esquizofrenia en España (ACE)”, en el que han participado 1.969 pacientes y 500 psiquiatras. Los cambios en el tratamiento respondían a una recaída (38 por ciento), falta de mejoría (29 por ciento), reacciones adversas (21 por ciento) y falta de cumplimentación (14 por ciento), entre otras causas.

Este estudio, patrocinado por los laboratorios Bristol-Myers Squibb y Otsuka Pharmaceuticals, pone de manifiesto las limitaciones de los medicamentos que se utilizan en la actualidad para paliar la esquizofrenia. “Aunque el tratamiento de esta enfermedad ha mejorado en los últimos años, todavía hay casos en los que el paciente no responde a la medicación y otros en los que los efectos secundarios provocan que el enfermo abandone la terapia”, indica el doctor Miquel Roca, responsable de la Unidad de Psiquiatría y Psicología Clínica del Hospital Juan March de Palma de Mallorca.

Entre los efectos secundarios más comunes se encuentran el aumento de peso, somnolencia, fatiga, trastornos de los movimientos y empeoramiento de los niveles de lípidos y glucosa.

El abandono del tratamiento por parte del paciente es “uno de los principales problemas que tenemos”, indica el doctor doctor Ángel Luis Montejo, del servicio de Psiquiatría del Hospital Clínico Universitario y coordinador del Área 4 de Salud Mental de Salamanca. En ocasiones, el enfermo se niega a seguir determinadas prescripciones médicas “y la mayor parte de las veces tiene que ver con los efectos adversos”.

“El problema es que, aunque desaparecen las alucinaciones o los delirios, surgen síntomas nuevos, como somnolencia o aplanamiento, y los pacientes se sienten mucho peor”, explica Montejo. Por ello, “el mejor antipsicótico es el que el paciente quiere tomarse”, sentencia.

En este sentido, el medicamento ideal para tratar la esquizofrenia es aquél que además de actuar contra los síntomas evita que el paciente “tenga que pagar unas consecuencias inaceptablemente altas”, indica el doctor Fernando Cañas, jefe del Departamento de Psiquiatría del Hospital Dr. Rodríguez Lafora de Madrid. “Los efectos secundarios hacen que el paciente abandone el tratamiento, lo que conlleva mayores recaídas y peor pronóstico a largo plazo”, comenta.

POSIBILIDADES DE RECUPERACIÓN

“Sabemos que un 35 por ciento de los pacientes que se va a recuperar”, comenta el doctor Montejo, que se muestra positivo ante los avances de las investigaciones neurológicas y fisiológicas. Éstas han permitido desarrollar tratamientos que “no tienen nada que ver con los que había hace diez o quince años”, lo que hace que “la esperanza para los pacientes sea mucho más alta”.

Los expertos coinciden al señalar que la esquizofrenia no sólo tiene un tratamiento farmacológico sino que requiere intervenciones psicológicas y sociales, ya que “las secuelas que produce la enfermedad exigen una serie de técnicas para recuperar a la persona y conseguir que haga una vida lo más normal posible”, aunque insisten en la importancia del “cimiento” que supone el tratamiento farmacológico.

La esquizofrenia es una enfermedad mental crónica que padecen más de 61 millones de personas, 400.000 de ellas, españolas, según datos de la Organización Mundial de la Salud. Esta patología daña seriamente la capacidad de los pacientes para controlar sus emociones, pensar con claridad y relacionarse socialmente.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *