El 80 por ciento de los enfermos de apnea no están diagnosticados, según el director de la Unidad del Sueño de Burgos

Según los especialistas, alrededor de 300.000 personas en España duermen con respiradores por este problema de salud

BURGOS, 12 (EUROPA PRESS)

El 80 por ciento de los pacientes de apnea del sueño no están diagnosticados, según el responsable de la Unidad del Sueño del hospital General Yagúe de Burgos, Joaquín Terán, quien aseguró que en esta provincia son cerca de 2.000 los pacientes que han de dormir con un respirador a causa de esta patología.

Este sistema lo utilizan quienes presentan un cuadro severo de apnea, lo que conlleva que cuando duermen sufren más de 30 paradas respiratorias superiores a los 10 segundos de duración en una hora.

En España son cerca de 300.000 las personas que han de dormir con estas mascarillas colocadas en la nariz, a donde llega aire a una presión controlada por una Unidad de Sueño cualificada.

Joaquín Terán es el organizador del IX Taller Teórico Práctico Básico sobre “Trastornos Respiratorios del Sueño” que se celebra en Burgos entre hoy y mañana, y que reúne a numerosos especialistas en este campo. Entre ellos, el investigador del Instituto Aragonés de las Ciencias de la Salud y del Hospital Miguel Server de Zaragoza, José María Marín Trigo.

Este investigador coordinó un trabajo recientemente publicado en la revista “Lancet”, en el que aborda el impacto que presentan las apneas del sueño sobre las enfermedades cardiovasculares.

Su estudio concluye que los pacientes que padecen paradas respiratorias superiores a los diez segundos de duración con una frecuencia mayor a 30 episodios por hora y no se someten a tratamiento, al cabo de diez años tienen más posibilidades de desarrollar un infarto de miocardio o cerebral, que el resto de la población.

En el trabajo que realizaron los investigadores del hospital de Zaragoza se observa además que quienes se sometieron a tratamiento lograron eliminar dichos riesgos, igualando las posibilidades de sufrir estas patologías cardiovasculares al que tienen las personas que no padecen trastornos respiratorios del sueño.

Detectar un posible paciente de apnea, según uno de los especialistas que participa en las jornadas de Burgos, el neurofisiólogo Eduardo Estivill, no es complicado a la vista de algunos síntomas.

“Una persona que ronque, que se quede entrecortado este ronquido durante la noche y durante el día se duerma en cualquier lugar, éste seguro que tiene que ir al médico”, aseguró.

ALTA PREVALENCIA DE LOS TRASTORNOS DEL SUEÑO

Estivill también se refirió a la “altísima” prevalencia de los trastornos del sueño, que en España afectan a un 30 por ciento de la población. Según los datos que maneja, cerca de un 10 por ciento de al población padece insomnio de forma crónica y a un 30 por ciento de forma transitoria. Aunque este insomnio ocasional, en más de un 50 por ciento de los casos puede derivar a un insomnio crónico.

Los niños de entre 6 meses y 5 años también tienen problemas de insomnio infantil, en este caso con una prevalencia de un 30 por ciento, aunque la causa son “hábitos incorrectos”. Menos frecuentes son el sonambulismo y el chirriar de dientes.

Los síntomas dependen de las patologías. En el caso del insomnio, Estivill destacó que el paciente que lo padece de forma crónica tiene un 40 por ciento más de posibilidades de padecer ansiedad, depresión, accidentes de circulación por fatiga y accidentes de trabajo por fatiga diurna.

Destacó la importancia de dormir bien y precisó que “la calidad del sueño depende de cómo vivimos el día”. Entre otras cosas, aconsejó cenar dos horas antes de meterse en la cama, y realizar actividades relajantes hasta entonces, evitando trabajar o discutir. También insistió en que la cama debe usarse “sólo para dormir” y que por lo tanto no conviene ni ver la televisión ni comer en el dormitorio. Una dieta saludable, a base de pasta y verduras y evitando las proteínas para la cena, es otro de los consejos.

Estivill destacó que España “es una población corta de sueño”, ya que los españoles duermen como media unos 40 minutos diarios menos que sus vecinos europeos. Reconoció que en nuestro país, por costumbres horarias y laborales existen más dificultades para dormir tanto como en el resto de Europa, y consideró que para un 90 por ciento de los adultos, es necesario dormir entre 7 y 8 horas.

En todo caso, recordó que “es falso que el sueño se recupera”, y que las siestas deben de durar unos 10 minutos, salvo en el caso de los trabajadores nocturnos, cuya duración ha de ser de hora y media en adelante, porque si se despiertan antes, rompen el ciclo del sueño. También advirtió que el sueño por el día es de peor calidad que el de la noche.

Estos fueron algunos de los aspectos que se abordaron hoy en el IX Taller del Sueño que se celebra en el hospital General Yagúe de Burgos, bajo la dirección del doctor Joaquín Terán y la organización de Maria Luz Alonso, Luis Rodríguez Pascual, Arancha Rubio Ausin, Montserrat Pamiés y Nieves Manchado. Las sesiones, que consisten en ponencias y mesas redondas entre numerosos especialistas, se concluyen mañana. Este taller está considerado como uno de los de mayor prestigio del país.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *