EE.UU.- Descubren alteraciones cerebrales en personas sanas que tienen un gen asociado a la depresión

MADRID, 9 (EUROPA PRESS)

Los portadores sanos de un gen que aumenta el riesgo de depresión tienen alterada la actividad de circuitos cerebrales que intervienen en la emoción, según un estudio del Instituto Nacional de Salud Mental de Estados Unidos que se publica en la edición digital de “Nature Neuroscience”. Este descubrimiento podría ayudar a explicar cómo la constitución genética puede conducir a elevar la susceptibilidad a la depresión.

Según los investigadores, un mayor riesgo de depresión se ha vinculado a una variante de un gen que controla los niveles de serotonina, un elemento químico cerebral que se cree participa en la regulación del estado de ánimo. Las personas que portan esta variante son más propensas a desarrollar depresión, en particular si están expuestas a experiencias vitales estresantes o traumáticas.

Los científicos realizaron imágenes cerebrales de unos cien individuos sanos que no poseían un historial anterior de depresión. Según el estudio, al que tuvo acceso Europa Press, los portadores de la variante del gen de alto riesgo mostraban una reducción del volumen cerebral e interacciones alteradas entre regiones de un circuito cerebral que podría ser importante para el control de las respuestas emocionales negativas.

Los investigadores señalan que cerca del 30 por ciento de las puntuaciones de los sujetos en una escala estándar de “evitación del daño”, una característica del temperamento hereditaria asociada con la depresión y la ansiedad, eran explicadas por cómo de bien se establecían las conexiones en el circuito cerebral regulador del estado de ánimo.

Estudios anteriores con imágenes cerebrales han mostrado cambios en los cerebros de pacientes deprimidos pero no estaba claro si estos cambios estaban causados por la depresión o si podían haber estado presentes antes de su inicio.

Los nuevos resultados sugieren que los genes dan forma al funcionamiento y estructura cerebrales, lo que a su vez podría contribuir a las variaciones individuales en el temperamento y la vulnerabilidad a los trastornos del estado de ánimo.

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