“La radiofrecuencia garantiza el control local del 90 por ciento de tumores hepáticos seleccionados”, según expertos

PAMPLONA, 27 (EUROPA PRESS)

“En casos seleccionados, la radiofrecuencia garantiza el control del 90 por ciento de los tumores hepáticos y de cerca de un 10 por ciento de las recidivas”. Así lo aseguraron los doctores Dámaso Aquerreta y Alberto Benito, director y especialista del servicio de Radiología de la Clínica Universitaria de Navarra, con motivo del “XI Curso de Actualidades en Radiología: Radiología Intervencionista Percutánea”, que se celebra los días 28 y 29 de abril en la Facultad de Medicina de la Universidad de Navarra.

Según explicó el doctor Aquerreta, “los procedimientos intervencionistas percutáneos guiados por imagen se presentan como una alternativa a la cirugía abierta”. “Ofrecen la ventaja de ser más seguros, fiables y económicos, dado que evita los riesgos presentes en cualquier intervención agresiva”, añadió.

En la actualidad, una de las técnicas intervencionistas que está en auge y va ampliando sus indicaciones es la radiofrecuencia. Se trata de un procedimiento terapéutico que se basa en la necrosis del tumor mediante calor local. “Consiste en la inserción de una aguja de pequeño calibre dentro del tumor, que va conectada a un circuito de corriente eléctrica alterna. La punta de la aguja emite una radiofrecuencia que induce calor, lo que provoca el efecto terapéutico”.

La colocación de la aguja se realiza guiada con métodos de radiología (bien ecografía, TAC, resonancia magnética o incluso radiología convencional). Por eso, según los expertos, es fundamental la formación de los especialistas en estas técnicas intervencionistas.

INDICACIONES

En un primer momento la radiofrecuencia se restringió a tumores hepáticos malignos. En concreto, la Clínica Universitaria comenzó a realizar este tratamiento en 1999 y es uno de los centros de referencia en esta indicación. En los últimos meses se está trabajando en la ampliación a otras localizaciones.

“Por un lado, se plantea su aplicación para el tratamiento de tumores benignos de músculo-esquelético, como es el osteoma osteoide y de malignos como algunas metástasis. Asimismo, se están publicando artículos sobre su eficacia en lesiones benignas mamarias, que una vez tomada la muestra se tratan por esta guía percutánea de radiofrecuencia. Otras indicaciones que surgen con más tibieza son en nódulos pulmonares y renales, tanto primarios como metastásicos”, explicó el doctor Benito.

La radiofrecuencia resulta especialmente eficaz en pacientes que no son susceptibles de un tratamiento agresivo así como para el tratamiento de tumores que no pueden ser extirpados quirúrgicamente. “Generalmente tienen que ser lesiones de pequeño tamaño, dado que la técnica tiene una acción de calor máximo de un diámetro de hasta tres centímetros. Lesiones mayores de ese tamaño requeriría un mayor número de aplicaciones de calor para su procedimiento completo”, comentaron los especialistas de la Clínica Universitaria.

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