Los tres linces ibéricos nacidos en cautividad en Doñana son un macho y dos hembras y se llaman Brezo, Brecina y Brisa

SEVILLA, 21 (EUROPA PRESS)

Los cachorros de lince ibérico que nacieron en cautividad el pasado 28 de marzo en el Centro de El Acebuche, en Doñana, son un macho y dos hembras, a los que se han denominado Brezo, Brecina y Brisa.

Según informó la Consejería de Medio Ambiente en un comunicado remitido a Europa Press, el equipo que trabaja en el Programa de Cría en Cautividad del Lince Ibérico, bajo la dirección de Astrid Vargas, ha considerado oportuno entrar por primera vez en la zona de reproducción para conocer el sexo de los tres cachorros.

Los técnicos, que mantienen el criterio de no realizar actuaciones invasivas para no poner en peligro la camada, han aprovechado esta entrada para pesar a los tres linces y el resultado, a las tres semanas del nacimiento, indica que Brezo pesa 810 gramos; Brecina, 790 gramos y Brisa, 610 gramos.

La decisión sobre los nombres de los linces se adoptó en una reunión del Comité de Cría que se celebró en el mes de octubre del año pasado. En esta reunión participaron tanto los técnicos del Programa de Cría como los que trabajan en el campo en la conservación de este felino. Según la metodología adoptada, todos los cachorros de 2004 han sido denominados con nombres de plantas o topónimos que empiezan por la letra “A” y los de 2005 con la letra “B”.

Incluso se realizó una votación entre una lista de cien nombres y los tres primeros son los que se han utilizado para estos nuevos cachorros, que al sonar muy parecidos, ayudarán en la identificación de las camadas cuando haya pasado mucho tiempo y se tengan más crías de otras madres.

Este sistema permitirá la ordenación y racionalización de los nombres de los cachorros que se incorporan al Programa de Cría en Cautividad y también la de todos los ejemplares que nazcan este año en la naturaleza.

LAS OTRAS HEMBRAS NO ESTÁN EMBARAZADAS

Por otra parte, los análisis de hormonas en heces de las otras dos hembras en edad reproductora, Aura y Esperanza, indicaron que ambas habían ovulado y que los niveles de progesterona –la hormona de la gestación– habían permanecido altos durante varias semanas. Sin embargo, la radiografía no invasiva que se les realizó 55 días después de las cópulas determinó que no estaban gestantes, aunque por su comportamiento han tenido una pseudogestación, fenómeno relativamente frecuente en los felinos.

Asimismo, Medio Ambiente señaló que Saliega, conocida familiarmente como Sali, continúa cuidando a sus crías a las que amamanta y limpia, además de encargarse de comer los conejos que aseguran su fortaleza para comportarse como una buena madre. Por su parte los cachorros siguen creciendo, están en buen estado y mantienen la energía y el vigor necesario para llegar a ser adultos.

Aunque el periodo más delicado ya ha pasado, hasta que los cachorros no tengan 3 meses de edad y comiencen a valerse por si mismos, el equipo técnico del programa de cría mantendrá un seguimiento intensivo, durante las 24 horas del día, con el sistema de videovigilancia, para conocer en cada momento la situación y por si fuera preciso intervenir.

Se trata de la primera vez que se consigue criar linces ibéricos en cautiverio, fuera de su hábitat natural. El lince ibérico es el carnívoro más amenazado del Planeta y, en la actualidad, sólo quedan 12 ejemplares susceptibles de reproducción, más una hembra de edad avanzada, dentro del programa de cría “ex situ”, repartidos entre el centro de El Acebuche y el zoológico de Jerez. Hasta el nacimiento de estas tres crías, el lince ibérico era el único felino, de las 33 especies que existen en el mundo, que no se había logrado criar en cautividad.

La cría en cautividad es una herramienta de apoyo a la conservación de especies amenazadas. La vía fundamental de supervivencia de este felino proviene de la reproducción de poblaciones silvestres, por lo que tanto para el Ministerio de Medio Ambiente y para la Junta de Andalucía es imprescindible continuar trabajando en la mejora de los hábitats naturales y en la repoblación de conejos que aseguren su alimentación en el campo. El año pasado se detectó el nacimiento en libertad de 44 cachorros en Andalucía, única comunidad autónoma que aún tiene poblaciones viables.

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