Un centenar de jóvenes paleontólogos españoles visita las huellas de titanosaurio de Fumanya (Barcelona)

FUMANYA (BARCELONA), 18 (EUROPA PRESS)

La localidad de Sant Corneli, en Cercs (Barcelona), acogió durante todo este fin de semana el III Encuentro de Jóvenes Investigadores en Paleontología, con el objetivo de presentar proyectos de investigación y dar a conocer las huellas de titanosaurio de hace 70 millones de años que se encuentran en el yacimiento de Fumanya.

Un centenar de jóvenes de todo el Estado, Francia y Portugal, asistió a este III encuentro, en el que se presentaron 35 proyectos, se oyeron cuatro conferencias de investigadores y paleontólogos expertos, y se hizo un trabajo de campo para conocer la riqueza paleontológica del Berguedá.

Una de las conferencias más destacadas fue la del investigador del Instituto de Paleontología Miquel Crusafont de Sabadell, Salvador Moyá, quien hace unos tres años descubrió en Hostalets de Pierola a una nueva especie, el Pierolapithecus catalaunicus, conocido popularmente como Pau.

Moyá, que sigue trabajando en esta zona “de un potencial enorme”, explicó que “por el momento es muy importante la publicación del estudio en la revista científica Science”, pero que “aún queda la descripción detallada del esqueleto de este primate y restaurar y estudiar el resto de vertebrados fósiles encontrados, que ya son más de 6.000”.

SORPRESAS EN EL FUTURO

En su opinión, “en Hostalets están saliendo cosas fantásticas que nos podrían sorprender en el futuro”, por lo que resaltó que sería importante “hacer entender a los políticos que esta zona tiene un registro sedimentario y restos fósiles desde los 15 a los 18 millones de años”, y que “hay una oportunidad única para estudiar los primeros 7 millones de años de la evolución humana”.

La jornada de los paleontólogos finalizó con una visita a los yacimientos de Fumanya, donde se encuentran cerca de 3.500 huellas de titanosaurio, y que son un elemento destacado en la candidatura de la UNESCO para la declaración de las icnitas de la Península Ibérica como Patrimonio Natural de la Humanidad.

La pared de Fumanya, donde se encuentran las huellas del período cretácico, está muy alterada a causa del agua de la lluvia, por lo que es necesario llevar a cabo un proceso de restauración mediante productos como consolidantes o hidrofugantes. Con ellos, se podría lograr que la roca no se degrade más y puedan salir nuevas huellas.

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