Prestige.- Estudios de la Administración descartan afectación directa en especies y destacan incremento de capturas

Consideran “positivo” el alejamiento del buque porque la dispersión del fuel “salvó” al percebe y otras poblaciones intermareales

SANTIAGO DE COMPOSTELA, 14 (EUROPA PRESS)

El fuel del “Prestige” no llegó a provocar mortandad en especies pesqueras ni afectó a su productividad hasta el punto de que las capturas, tras la catástrofe y posterior apertura de la veda, se situaron en “niveles similares” a los del antes del accidente o incluso, en determinadas poblaciones, se incrementaron. Así lo indican los resultados de estudios encargados por la Consellería de Pesca y el Instituto Español de Oceonografía (IEO) que fueron a dados a conocer hoy en la Comisión del Prestige.

Así lo aseveraron biólogos y técnicos, que bajo el mandato de las administraciones gallega (Pesca) y central (IEO), coordinaron prospecciones en especies de bajura, pelágicas y percebe tras la catástrofe con el objeto de evaluar los daños del fuel en el reclutamiento, crecimiento y mortalidad de especies de bajura, pelágicas y percebe.

En concreto, el jefe del Servicio de Asesoría Técnica de la Dirección de Recursos Mariños, Ricardo Arnaiz, fue el encargado de coordinar entre enero y julio de 2003 las más de 1.500 prospecciones realizadas en Rías Baixas, Costa da Morte y entre Sisargas y Punta Candelaria para conocer el impacto del fuel en las especies de bajura.

BAJURA

Arnaiz destacó que, tras la apertura de la veda obligada por la marea negra, las capturas de especies de bajura “no sólo no descendieron, sino que aumentaron notablemente” y subrayó el crecimiento “considerable” del tamaño medio y también del máximo y puso como ejemplo el caso del pulpo, “con ejemplares que superaron los 9 kilos”.

Además, aseguró que, en la actualidad, los índices de abundancia de estas especies son “prácticamente los mismos que antes de la catástrofe”. Así, aseguró que los estudios realizados no evidenciaron “una menor producción” de pulpo, navaja, almeja o coqina.

En cuanto a la mortalidad existente en determinadas especies, Arnaiz las atribuyó a episodios “cíclicos” que se repiten en todas las campañas y “no se atrevió” a establecer una “causa-efecto” con la marea negra del Prestige. Es más, se decantó por achacar cierta reducción de capturas a temporales provocado por los vientos del norte.

En concreto, explicó que los fuertes vientos de compontente norte provocan un enfriamiento de la aguas superficiales que “afecta siempre al rendimiento de las pesquerías que caen, lo que no quiere decir que estén mal”, matizó, al tiempo que puso como ejemplo actual de este caso al pulpo, “que no entra en la nasa pero sigue ahí”.

ESPECIES PELAGICAS

En cuanto a la afectación del fuel en las especies pelágicas como la merluza, rape, la cigala o la sardina, el subdirector general de Investigación del IEO, Javier Pereiro, aseguró que “no se han observados efectos directos evidentes”.

Así, explicó que la reducción del esfuerzo pesquero durante la veda obligada por la marea negra provocó un “efecto rebote” y todas las capturas subieron una vez que se abrió la actividad, aunque aclaró que “al cabo de un tiempo” se han estabilizado a niveles “similares” a antes del accidente.

No obstante, reconoció bajas producciones en determinadas especies pelágicas como la merluza, cigala o rape, pero aclaró que este “fracaso de reclutamiento” es producto de una “tendencia que se arrastran desde hace más de 15 años”.

A pesar de estos datos, Pereiro advirtió que los “posibles resultados” del impacto del fuel en su capacidad reproductiva “no se conocerá este año o el siguiente” si no que habrá que esperar una “serie de años” para compobrar los efectos en la producción biológica en estas especies.

Por ello, subrayó la necesidad de continuar investigando estos recursos para comprobar a lo largo de estos años una alteración o caída en la cadena trófica o reducción de la capacidad productiva de estas especies.

EL PERCEBE “SE SALVO” POR ALEJAR EL BUQUE

Por su parte, José Morales, biólogo del Centro de Investigaciones Marinas, apuntó los “sorprendentes resultados” de diez meses de investigación sobre la afectación del fuel en el percebe, al comprobar una nula afectación del hidrocaburo sobre esta población intramareal.

Así, aseguró que durante los diez meses que coordinó un estudio encargado por la Consellería de Pesca “no fotografiaron ninguna piña de percebes con fuel”; no constataron mortalidad “anormal”; y ninguna detención de su crecimiento. Es más, destacó que el reclutamiento tras la apertura de la veda fue superior en número, talla y peso a los niveles de 2002, al tiempo que subrayó que las capturas de 2004 fueron superiores a la de años antes del accidente.

“NO VISION PESIMISTA”

Para este biólogo, el percebe se “salvó” gracias a la decisión de alejar el buque de la costa que, consideró “positivo”, para las poblaciones intermareales como esta especie o la mejilla, ya que provocó una dispersión “espacial y temporal” de la marea negra, por lo que el fuel quedó en los entrantes que actuaron como “auténticos sumideros”.

Finalmente, Molares insistió en que, aunque existen recursos “con algún tipo de problema” –que atribuyó a la “sobreexplotación o temporales”– hay otros que tras la catástrofe “están mejor que nunca”. Por ello, aseguró que “no hay ninguna visión pesimista sobre las especies sen general”.

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