El banco de células madre de Barcelona empezará a trabajar en mayo con embriones sanos y con anomalías congénitas

BARCELONA, 2 (EUROPA PRESS)

El banco de células madre del nuevo Centro de Medicina Regenerativa de Barcelona (CMRB) empezará a funcionar a partir del próximo 1 de mayo, según anunció hoy el director de estrategia y coordinación de la Conselleria de Salud de la Generalitat de Cataluña, Manel Balcells.

Este laboratorio se encargará de “desarrollar líneas celulares a partir de embriones sobrantes de procesos de fecundación “in vitro” y con enfermedades”, aseguró su directora, la científica Anna Veiga, hasta ahora responsable del programa de medicina de la reproducción del Institut Dexeus.

Veiga, cuyo nuevo cargo se presentó hoy publicamente, aseguró que la investigación con embriones con patologías congénitas “permitirá estudiar los mecanismos de estas enfermedades y realizar determinados ensayos para poder evitarlas en un futuro”.

Según esta experta, el uso de embriones con anomalías congénitas “está permitido por la Ley de Reproducción Asistida de 2003”, por lo que “estamos en los supósitos de la normativa”. “Estos embriones no se pueden transferir en los procesos de fecundación “in vitro”, señaló.

La directora del banco de células madre señaló que se podría empezar por estudiar los mecanismos y tratar de evitar dos patologías hereditarias como son “la fibrosis quística o la hemofilia”, algo que “cumple con la legislación actual”, puntualizó.

Respecto al uso de embriones, el banco trabajará con embriones congelados de más de cinco años para “crear líneas de células madre que en el futuro se puedan aplicar en humanos”, algo que “actualmente no lo es”, según Veiga.

Este banco, que está provisionalmente situado en la planta baja del Parc de Recerca Biomèdica de Barcelona, en unos espacios cedidos por el Instituto de Alta Tecnología (IAT), trabajará con embriones que actualmente ya están en los centros de reproducción asistida.

Por ello, el laboratorio firmará convenios de colaboración con bancos de preembriones y con 28 centros que tengan embriones congelados de más de 5 años como como Dexeus, los hospitales Clínic, Vall d”Hebron o las clínicas Puigvert o Quirón.

“Nos encargaremos de ofrecer la materia prima a los centros de investigación, para que tengan acceso a las líneas celulares”, señaló Veiga, quien añadió que a través de este banco también se intentará realizar investigaciones.

El banco también establecerá relaciones con grupos de investigadores que necesiten embriones o líneas celulares fijas. En este caso, la colaboración se realizará “en base a los proyectos de investigación autorizados”, según Veiga.

Este laboratorio, que ocupará una superficie de 150 metros cuadrados, y contará con una plantilla de siete trabajadores, está dotado con una inversión de 0,5 millones de euros para equipamientos, según Balcells.

TRABAJAR EN LA AUTOREGENERACIÓN DE ÓRGANOS.

En el mismo Centro de Medicina Regenerativa de Barcelona, dirigido por el científico Juan Carlos Izpisúa, también trabajarán equipos de investigación que “se encargarán de diferenciar estas líneas celulares”, según Veiga.

Una vez obtenidas estas líneas celulares a través del propio banco, “empezaremos a trabajar con ellas para ver los mecanismos que permiten que la célula empiece a dividirse y se diferencia en distintos tipos de células, como cardiacas o hepáticas”, según Izpisúa.

Uno de los proyectos prioritarios de Izpisúa, que actualmente ya trabaja con ello desde el Instituto Salk de California, es trabajar en la investigación de la regeneración interna de órganos a partir del modelo de animales que son capaces de formar extremidades por ellos mismos.

“Estos genes, presentes en estos animales como el cachalote mexicano, están presentes en humanos pero están inactivos”, por lo que “queremos ver como se regulan en el hombre”, explicó este prestigioso científico.

Izpisúa también quiere investigar con células madre embrionarias para regenerar el corazón dañado. “Se ha descubierto que hay un grupo de células, denominado cardioblastos, que son capaces de generar el resto del corazón”, señaló.

El objetivo de Izpisúa es conseguir el método para cultivar este tipo de células, que ocupan una pequeña zona del corazón del recién nacido, y encontrar el factor para poder generar muchas más, con la intención de encontrar futuros tratamientos para enfermedades cardiovasculares.

En una segunda fase, este último proyecto, requerirá del uso de la transferencia nuclear. “Si queremos generar más células de este tipo, necesitaremos este procedimiento que permite llegar a la clonación terapéutica”, según Izpisúa.

Hasta el momento, la clonación terapéutica no está permitida en España. A pesar de ello, Izpisúa confió en que esta técnica se incluya en la futura Ley de Biomedicina, cuya aprobación está prevista para este año.

Respecto al plazo para estos dos proyectos, cuyos resultados se obtendrán en el centro de Barcelona, Izpisúa se mantuvo cauto. “Vamos a tardar más de lo que quisiéramos pero menos de lo que imaginan”, señaló este científico.

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