Posponen la apertura de la tumba de Cristóbal Colón en Santo Domingo por parte de científicos españoles

SANTO DOMINGO, 23 (EUROPA PRESS)

Las autoridades dominicanas anunciaron ayer sábado que se necesitaban mayores discusiones antes de que un grupo de investigadores españoles pueda examinar una tumba que presuntamente contiene los restos de Cristóbal Colón.

La decisión demora los esfuerzos para determinar si son ciertas las afirmaciones de que Colón está enterrado en España, frente a lo defendido por las autoridades culturales de Santo Domingo.

En principio el Gobierno había aceptado reabrir la tumba el 15 de febrero, pero las autoridades se retractaron en vista de la publicidad que tuvo el suceso.

Las autoridades dominicanas se sintieron molestas ante los informes de que los investigadores realizarían algo más que una inspección visual y la posibilidad de que tomaran muestra del ADN de los restos mortales. La disputa sobre la autenticidad de los restos lleva más de un siglo.

La tumba se encuentra dentro de un gran monumento a Colón en Santo Domingo. Los investigadores españoles pensaban estudiar si los huesos eran lo suficientemente estables para tomar muestras de ADN.

Si el material genético estuviera intacto y el Gobierno dominicano lo aprobara, los investigadores pensaban compulsar las muestras con otras tomadas de parientes de Colón enterrados en Sevilla y también con las de restos en una catedral de Sevilla que, según los científicos de España, son las del mismo navegante.

Andy Mieses, el encargado del monumento, afirmó que el Gobierno dominicano quiere asegurarse de que no haya malentendidos sobre el propósito de abrir la tumba. No se ha fijado una nueva fecha.

El equipo español ha estudiado el ADN de los huesos en Sevilla junto con los de restos que se cree son los de Diego Colón, hermano del navegante, y los Hernando, hijo de éste. Todos estos se encuentran en Sevilla.

Las pruebas no han dado resultados fidedignos debido al deterioro del ADN, razón por la cual los investigadores pidieron acceso a la tumba en Santo Domingo.

Colón murió el 20 de mayo de 1506 en Valladolid, España. Había pedido que lo enterraran en las Américas, pero allá no existía una iglesia de suficiente jerarquía. Tres años después, sus restos fueron trasladados a un monasterio en La Cartuja, cerca de Sevilla.

En 1537, María de Rojas y Toledo, viuda de Diego Colón, envió los huesos de su esposo y su suegro a la catedral de Santo Domingo. Allí permanecieron hasta 1795, cuando España cedió la isla de La Española Francia y decidió que los restos de Colón no debían caer en manos de extranjeros.

Un juego de restos que los españoles creían eran de Colón fueron enviados a La Habana y luego a Sevilla. Pero en 1877, al realizarse obras en la catedral de Santo Domingo, apareció una caja de plomo con la inscripción, “Varón ilustre y distinguido, Cristóbal Colón”. Los dominicanos dicen que estos son los restos auténticos, y que los españoles se llevaron los de otra persona en 1795.

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