Un estudio señala que el accidente de Aznalcóllar no influyó en la presencia de metales pesados en la población

GRANADA, 20 (EUROPA PRESS)

Un estudio elaborado en la Universidad de Granada (UGR) demuestra que la presencia de metales pesados en la población del entorno donde se produjo el accidente minero de Aznalcóllar, como arsénico y cadmio, es “similar” a los de otras poblaciones de Andalucía, y los niveles están “claramente” dentro de los parámetros que permiten las autoridades sanitarias, e “incluso muy por debajo”.

Según informó la Universidad granadina en un comunicado remitido a Europa Press, este trabajo de investigación realizado por Esperanza de Santiago Rodríguez se encuadra dentro de una serie de estudios científicos promovidos por las Consejerías de Medio Ambiente y Salud de la Junta de Andalucía para el seguimiento de la calidad sanitaria en el Corredor Verde del Guadiamar, bajo la coordinación de Enrique Villanueva Cañadas, director del Departamento de Medicina Legal y Toxicología de la UGR.

El estudio determina que los valores medios en la zona afectada por el vertido son de 1,68 microgramos de Arsénico por cada gramo de creatinina en orina; y de 0,17 microgramos de cadmio por cada litro de sangre.

Por su parte, las medias del resto de las poblaciones andaluzas son de 1,39 microgramos/gramo, en el caso del arsénico, y de 0,13 microgramos/litro en el cadmio. Las diferencias son “mínimas e insignificantes” para los científicos.

En cualquier caso, los parámetros de normalidad establecidos por las autoridades sanitarias son 50 microgramos/gramo en el caso del arsénico, y de cinco microgramos/litro en el caso del Cadmio.

MUESTRA POBLACIONAL AMPLIA

Las muestras se obtuvieron, por un lado, de 501 personas de centros de salud de la zona afectada (Aznalcóllar, Aznalcázar, Sanlúcar la Mayor, entre otras localidades sevillanas); y, por otro, de 703 personas del resto de provincias andaluzas, de forma representativa.

Los trabajos científicos realizados anteriormente con estas características, no han contado con muestras poblacionales tan amplias como éste de la Universidad de Granada.

En el análisis de los resultados se han tenido en cuenta los hábitos alimenticios que influencian la presencia de estos metales pesados. Los niveles de Arsénico aumentan si en la dieta se incluyen la merluza, el boquerón, la sardina y el mejillón; y los de cadmio con la ensalada mixta, la rosada, las sardinas, las gambas, los camarones y el cangrejo, además de los hábitos de alcohol y, sobre todo, del tabaco.

En este estudio colaboran también los departamentos de Química Analítica de las Universidades de Granada y Almería, y el de Medicina Preventiva y Salud Pública, de Málaga.

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