Un estudio dirigido por un español desvela el papel de un gen en un proceso neuronal relacionado con la esquizofrenia

MADRID, 21 (EUROPA PRESS)

Un estudio realizado por investigadores norteamericanos, alemanes y suizos y coordinado por el español Óscar Marín, del Instituto de Neurociencias de Alicante, ha desvelado el papel que juega un gen, el “Neuregulin-1”, en la migración y diferenciación de las interneuronas GABAérgicas de la corteza cerebral, un proceso cuyos defectos pueden estar en el origen de la esquizofrenia.

Según informó hoy el Consejo Superior de Investigaciones Científicas, de quien depende el centro de Alicante, el efecto del “Neuregulin-1” sobre la migración de las interneuronas GABAérgicas podría ser de hecho una de las causas de la esquizofrenia, enfermedad cuyos factores específicos son aún desconocidos, si bien “parece ser necesaria la predisposición genética, sumada a determinados elementos ambientales”.

Las conclusiones del trabajo coordinado por el investigador del Instituto de Neurociencias de Alicante, centro mixto del CSIC y la Universidad Miguel Hernández, han sido publicadas en la última edición de la revista “Neuron” y ponen de relieve que el “Neuregulin-1” juega “un papel fundamental en la migración de estas interneuronas desde el telencéfalo basal, donde tienen su origen, hasta su destino final en la corteza cerebral”.

Los responsables del estudio indican que el correcto funcionamiento de la corteza cerebral depende de la perfecta coordinación de la actividad de las neuronas de proyección (glutamatérgicas), que se originan en la zona ventricular del teléncefalo dorsal, y las interneuronas GABAérgicas, que se desarrollan en el teléncefalo basal y alcanzan la corteza cerebral mediante una larga migración tangencial.

Así, según explica Marín, resulta probable que defectos en la migración y posterior diferenciación de estas interneuronas constituyan una de las causas principales de las disfunciones observadas en pacientes con esquizofrenia. Estas disfunciones se traducen en múltiples trastornos del pensamiento y la emoción, tales como alucinaciones, paranoia, delirio, apatía, ansiedad y bloqueo emocional.

Para alcanzar sus resultados, el equipo científico estudió en principio la migración de las interneuronas “in vitro” y a partir de estos ensayos descubrió que una forma difusible de “Neuregulin-1” puede atraer a distancia a las interneuronas corticales en migración y promover, por tanto, su motilidad.

Al mismo tiempo, se identificó el receptor que media la atracción de dichas interneuronas, denominado “ErbB4”. La investigación demostró que la pérdida de función de “Neuregulin-1” o de su receptor, “ErbB4”, produce un retraso en la migración de las interneuronas, que alcanzan la corteza cerebral en menor número de lo normal.

Para el CSIC, la investigación de Marín y su equipo “constituye la primera evidencia sólida que relaciona el gen “Neuregulin-1″ con el desarrollo de las interneuronas corticales, apoyando la hipótesis de que trastornos en esta población neuronal pueden estar en el origen de la esquizofrenia”.

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