Ocho países europeos construirán edificios públicos sostenibles que consumirán un 30% menos de energía

BARCELONA, 1 (EUROPA PRESS)

Un total de 16 científicos de diversos grupos de investigación procedentes de ocho países europeos participarán en el proyecto “SARA” (Arquitectura sostenible aplicada a edificios públicos replicables) que permitirá la construcción de ocho prototipos de edificios públicos en cada país que consumirán un 30 por ciento menos de energía y cuyo incremento de coste no excederá el 5 por ciento respecto a los edificios convencionales del mismo tipo.

Dicho proyecto forma parte de la primera convocatoria del VI Programa Marco de la Unión Europea (UE) y está coordinado por el profesor de Física Aplicada de la Universitat de Barcelona (UB) y director de la Agrupación Euroregional de los Sistemas Foltovoltaicos (GESP), Antoni Lloret. La iniciativa contempla el Centro de Atención Primaria (CAP) de la calle Roger de Flor de Barcelona.

Representantes de los grupos científicos participantes se reunieron hoy en el Parc Científic de Barcelona de la UB para presentar oficialmente el proyecto, que tiene una duración de cuatro años y cuenta con un presupuesto de seis millones de euros (financiados en un 50 por ciento por la Comisión Europea y el otro 50% por las administraciones y/o empresas de cada país).

Según afirmó hoy Llorens en declaraciones a Europa Press, el proyecto “no solo quiere poner en evidencia la necesidad del ahorro de energía, sino demostrar que este compromiso es posible y totalmente asumible”.

Los edificios suponen “soluciones arquitectónicas” que contarán “con la tecnología avanzada en sostenibilidad energética”, –explicó Llorens–, a través de la instalación de generadores solares térmicos y fotovoltaicos, de sistemas de gestión automática del consumo energético y equipos de calefacción y climatización eficientes.

Aunque ya se han realizado anteriormente algunos proyectos de esta índole por parte de varias instituciones, la novedad del proyecto “SARA” estriba en la participación conjunta de “países de diferentes características climatológicas, con situaciones económicas y sociales diferentes”, lo que permitirá conocer la eficacia del sistema a nivel europeo. De ahí, que lo más imperante del proyecto es que “ha sido concebido para ser aplicable”, indicó Llorens.

Además del CAP de Barcelona, los demás edificios que prevé el proyecto son uno de oficinas en Varsovia (Polonia), uno de administración universitaria en Southampton (Reino Unido), uno de oficinas en un espacio dedicado a salas de exposición en Sinabelkirchen (Austria), un supermercado en Ljubljana (Eslovenia), uno municipal en Nápoles (Italia) y un centro de formación en La Tour de Salvagny (Francia) y otr en Bukara (Uzbequistán).

Llorens explicó que los proyectos “seguirán un ritmo diferente” dependiendo del país y casi todos “tienen los planos del diseño arquitectónico muy avanzados”. La idea es que “como máximo” en dos años se construyan los edificios para poder tener “tiempo suficiente para analizar el comportamiento” de los edificios y demostrar el objetivo del proyecto.

En cualquier caso, Llorens indicó que si bien estos proyectos “son una muestra de que el desarrollo sostenible es posible en los edificios públicos”, el resultado a largo plazo “necesitará del compromiso de las administraciones”, que hasta ahora “ven con muy buenos ojos” la iniciativa, pero deben “implicarse de modo decisivo”, hecho que estimó que el nuevo gobierno de la Generalitat “tiene más sensibilidad” en esta materia que el anterior de CiU. “Los primeros que deberían dar ejemplo son las administraciones”, sentenció.

El rector de la Universitat Oberta de Cataluña (UOC) y presidente del Consejo Asesor para el Desarrollo Sostenible de la Generalitat, Gabriel Ferraté, indicó que el órgano que dirige “empieza ahora a tener relevancia, hasta ahora marginado”. Para Ferraté, el proyecto ayudará también a fomentar “la concienciación ciudadana” de la importancia del desarrollo sostenible e instó a las administraciones a “promover los criterios de racionalización de la energía en todos los edificios de nueva construcción”.

Por su parte, Raimon Carrasco, que acudió al acto en sustitución del “conseller en cap”, Josep Bargalló, que no pudo asistir, aseguró que una de las prioridades de la Generalitat estriba en la “promoción de la investigación” y recordó que uno de sus objetivos se centra en llegar al 2 por ciento del PIB destinado a Investigación y Desarrollo en esta legislatura. Asimismo, indicó que los nuevos centros escolares que se prevé construir tendrán en cuenta los requisitos medioambientales.

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