Crónica Bélgica.- Nace el primer bebé de un óvulo congelado

La madre, enferma de cáncer, sufría una menopausia precoz y “criopreservó” durante seis meses su tejido ovárico

BRUSELAS, 24 (EUROPA PRESS)

La pequeña Tamara nació ayer en el municipio belga de Woluwe-Saint-Lambert después de que su madre, enferma de cáncer, se sometiera a un transplante de su propio tejido ovárico, que había sido congelado antes de comenzar la quimioterapia.

Se trata del primer bebé en el mundo que nace a través de esta técnica, en una operación que dirigió el equipo del jefe de servicio de Ginecología y Andrología de la Clínica Universitaria de Saint-Luc, Jacques Donnez. Tamara nació en perfecto estado de salud, a las 19:15 horas del día 23 de septiembre y pesó 3,72 kilogramos.

En 1997, los médicos diagnosticaron a la madre, Quarda Touirat, que entonces contaba con 25 años, un linfoma del tipo hodgkiniano y cuyo tratamiento a base de quimioterapia le provocó una menopausia precoz que le impedió en un futuro concebir hijos. Por esta razón, los especialistas de la Universidad Católica de Lovaina le propusieron la congelación de tejido ovárico, lo que en la jerga científica recibe el nombre de “criopreservación”.

El transplante no se produjo hasta el año pasado, cuando la paciente expresó su deseo de tener un bebé. De este modo, el tejido ovárico permaneció congelado seis años, lo que no ha supuesto ningún inconveniente para que la madre concibiera a Tamara once meses después del transplante. Tras esta intervención, los médicos consiguieron reactivar la capacidad reproductiva de esta joven, abriendo así la esperanza a otras enfermas que pierden la fertilidad de forma prematura.

Según los expertos, la paciente sometida a quimioterapia sufre un alto riesgo (hasta un 80 por ciento) de quedar estéril. Las radiaciones emitidas por la quimioterapia suelen afectar a los ovarios, pero no dañan el útero, por lo que la congelación del tejido ovárico y la posterior implantación ha surgido como una alternativa para preservar la fertilidad femenina.

El caso de Tamara es el único que ha finalizado con éxito, ya que en marzo de este mismo año, investigadores estadounidenses del Centro de Medicina Reproductiva del Hospital Presbiteriano de Nueva York y del Centro Médico Weill Cornell utilizaron esta técnica en vano con una mujer de 30 años, que sufría un cáncer de pecho.

Esta paciente estadounidense recuperó su función ovárica y se sometió a una fecundación in vitro, sin que finalmente consiguiera quedarse embarazada. Con anterioridad, esta técnica había aportado resultados satisfactorias en ovejas, sin embargo, los investigadores consideraban que para el caso de los humanos se necesitaban más estudios.

CONGELAR, UNA “OBLIGACIÓN”

El doctor Donnez, en declaraciones al diario belga “Le Soir” estimó que este procedimiento está a punto de convertirse en una “obligación”, ya que en 2010, una de cada 250 mujeres en edad fértil deberá someterse a un tratamiento para el cáncer. El director de la operación aseguró que el nacimiento de Tamara es la prueba de que mujeres que padecen un linfoma o una leucemia pueden albergar la esperanza de concebir un hijo.

El equipo que dirige Donnez ha congelado ya tejido ovárico perteneciente a 141 mujeres en la misma situación que Quarda Touirat. Sin embargo, sólo se han practicado tres transplantes, cuyo primer resultado satisfactorio ha sido el nacimiento de Tamara.

En un comunicado, el equipo médico que ha dirigido la operación declaró que este acontecimiento “sin precedentes” corona diez años de investigaciones realizadas gracias a los fondos suministrados por la organización que lucha contra el cáncer Télévie y el Fondo Nacional de Investigación Científica (FNRS, en inglés). Además, se congratularon de la “inmensa felicidad” que este bebé procurará a sus padres, ya que representa “un verdadero milagro”.

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