Prestige.- El fertilizante que multiplica las bacterias que comen fuel se empleará en cuanto el tiempo mejore

El Polar Prince sale de Vigo este mediodía en dirección a la zona del hundimiento

SANTIAGO DE COMPOSTELA, 21 (EUROPA PRESS)

El fertilizante NPK, capaz de multiplicar por 10.000 el número de bacterias marinas que comen fuel, comenzará a introducirse en los tanques del Prestige en cuanto las condiciones del mar lo permitan, posiblemente a partir del próximo jueves, según indicaron a Europa Press fuentes del Comisionado del Gobierno.

De hecho este mediodía el Polar Prince, buque principal de operaciones del Plan Repsol, saldrá con este objetivo hacia la zona del hundimiento desde el Puerto de Vigo, donde se encuentra desde ayer para repostar y renovar la tripulación.

En la proa del buque se aplicarán 46 toneladas del NPK, a fin de neutralizar el hidrocarburo que todavía permanezca adherido a las paredes de los tanques tras los trabajos de extracción física.

En cuanto a la popa, donde la densidad no permitía la extracción y donde permanecen 711 toneladas, se emplearán 14 toneladas. Se estima que si las condiciones ambientales acompañan, la introducción del fertilizante en ambos fragmentos podría estar concluida a finales del presente mes.

EQUIPAMIENTOS YA EN EL FONDO

La fase de biorremediación se iniciará en la proa, junto a la cual, depositadas en el fondo marino, a 3.800 metros de profundidad, ya se encuentran las plataformas que transportan los grandes cilindros que contienen el fuel. Serán los robots los encargados de instalar sobre los tanques los embudos desde los que se vaciará el fertilizante.

En total se han habilitado para la biorremediación diez plataformas, cada una de las cuales puede transportar seis cilindros; 60 cilindros, cada uno de los cuales posee una tonelada de capacidad; y siete embudos.

Para este último episodio del plan de retirada y eliminación del fuel del Prestige se ha contado con el soporte científico de la Universidad de Granada, así como con la asesoría de la Universidad de Texas (EE UU), del Instituto de Oceanografía de Marsella (Francia) y del Centro de Tecnología de Repsol YPF de Móstoles (Madrid).

LENTA DISOLUCION

Tras numerosas pruebas, el grupo de Microbiología Ambiental de la Universidad de Granada, dirigido por el catedrático Jesús González y coordinado en este proyecto por la profesora Concepción Calvo, decidió que el nutriente más eficaz a la hora de estimular la reproducción de los citados organismos debería estar compuesto de nitrógeno, fósforo y potasio, con cantidades menores de hierro y sulfatos.

Jesús González explicó a Europa Press que los experimentos realizados demostraron que la fórmula física más adecuada para ejercer como vehículo del compuesto es un fertilizante de lenta disolución, de modo que se vaya liberando dentro de los tanques del petrolero al ritmo adecuado para que el efecto sea óptimo.

Esta sustancia, además, “no supone ningún riesgo para el medio ambiente”, apostilla el director de un grupo que, en su campo de estudio, se ha ganado un notable prestigio a nivel internacional.

ACORTAR EL PROCESO NATURAL

La relación de este equipo con la petrolera Repsol, entidad que está al frente del plan extracción del fuel del Prestige, se debe a otro proyecto, dirigido por la profesora Calvo, para la recuperación de suelos contaminados en el entorno de la refinería de Puertollano (Ciudad Real).

Según las estimaciones de Repsol, el fertilizante ideado por los científicos de la institución andaluza permitirá que en un periodo de unos 15 años se haya consumado la degradación del 10 por ciento del fuel que se prevé no podrá ser extraído físicamente, al estar en popa o al quedar adherido al interior de los tanques de proa. Es decir, unas 1.300 toneladas en total.

No obstante, el catedrático Jesús González es “un poco más optimista” y cree que el plazo puede ser “incluso algo más corto”. Las experiencias realizadas por su equipo han determinado que la cantidad de fertilizante a introducir en los tanques ha de ser del 2,5 por ciento respecto al volumen restante de fuel, con el fin de “acortar tremendamente” un proceso que se hubiera desarrollado también de forma natural, aunque en un tiempo “mucho más largo”.

VIDA MICROBIANA

El primer paso que tuvo que dar el equipo granadino fue demostrar que era viable impulsar un proceso de biorremediación en el interior del pecio, dadas las condiciones de baja temperatura y alta presión reinantes a 3.800 metros de profundidad.

Tras diversos estudios de laboratorio, consiguió demostrar que “hay vida microbiana muy activa” en dicho entorno, “y en particular de microorganismos con alta capacidad para degradar fuel”.

Serán sobre todo los microorganismos autóctonos del agua marina en tales profundidades los que “producirán el porcentaje más alto de degradación del fuel”, aunque el compuesto desarrollado por la Universidad de Granada puede “influir positivamente en todo el conjunto de la microbiota bacteriana”, lo que incluye también a la que se encuentra en el propio hidrocarburo o en los sedimientos que se originen.

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