Los contaminantes tóxicos provocan cambios en los sistemas hormonal e inmunitario de los osos polares

Tres nuevos estudios aportan más evidencias de que estos animales se ven afectados por sustancias tóxicas

OSLO, 13 (EUROPA PRESS)

Tres nuevos estudios científicos publicados recientemente suministran datos que apuntan que los osos polares están contaminados por PCB (bifenilos policlorinados) y pesticidas, provocando cambios en los sistemas hormonal e inmunitario de estos animales, según indicó en un comunicado el Fondo Mundial para la Naturaleza (WWF).

Esto confirma los hallazgos de otros estudios científicos publicados en los últimos cuatro años, señaló WWF, que insta a una “inmediata retirada de los productos químicos más peligrosos”.

“Cuanto más alto es el nivel de PCB y ciertos pesticidas en los osos polares en Canadá y en la isla noruega de Svalbard, más bajo es el nivel de anticuerpos en su sangre”, según los estudios que también vincularon las sustancias tóxicas con los niveles de cortisol en las hormonas esteroide y tiroide en osos polares de Svalbard.

“Niveles reducidos de anticuerpos dejan a los osos más expuestos a infecciones. Niveles alterados de las hormonas podrían llevar a un amplio impacto negativo en la salud de estos animales, afectando al desarrollo, comportamiento y problemas reproductivos”, añade el comunicado.

“Todos los estudios efectuados con osos polares en los últimos años concluyeron que estos animales se ven afectados negativamente por la contaminación química”, señaló el doctor Andrew Derocher, que contribuyó en todos los recientes estudios llevados a cabo en el Artico.

“La mayoría de los osos polares tienen probablemente en sus cuerpos varios cientos de sustancias químicas fabricadas por la mano humana y nunca han desarrollado mecanismos para asimilarlas”, agregó.

WWF subrayó que aunque estos contaminantes citados en los estudios no son usados ya por más tiempo en procesos industriales o en agricultura, “desaparecen lentamente en el medio ambiente y pueden permancer en el agua, hielo y tierra por muchos años”.

“Otros contaminantes, con propiedades similares, continúan siendo usados día a día en procesos industriales en todo el mundo”, señaló la encargada de estudio de tóxicos en el programa de WWF en el Artico, Brettania Walker. “Es crucial prevenir que estas sustancias químicas de nueva generación no se acumulen y contaminen el medio ambiente”, aseveró.

La mayoría de las sustancias en el mercado no han sido probadas adecuadamente para determinar sus impactos en la salud humana y en la naturaleza en su conjunto.

WWF cree que hay por tanto una “necesidad urgente” para una legislación química más segura, incluyendo “una fuerte y protectora versión” de la actualmente debatida legislación REACH de la UE, “que ayudaría a proteger a humanos y animales como el oso polar de potenciales sustancias dañinas”.

El REACH es un sistema integrado único de registro, evaluación y autorización de sustancias químicas. Pretende mejorar la protección de la salud humana y del medio ambiente manteniendo al mismo tiempo la competitividad y reforzando el espíritu de innovación de la industria química europea.

Los cerca de 22.000 osos polares que viven en el Artico no sólo están bajo la amenaza de sustancias químicas tóxicas, sino también bajo los efectos combinados del cambio climático y pérdida de su hábitat, recuerda WWF.

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