Adena ofrece la posibilidad de apadrinar un alimoche de los 1.300 que hay en España, la mayor colonia de Europa

SEGOVIA, 24 (EUROPA PRESS)

La organización WWF/Adena ofrece la posibilidad, por segundo año consecutivo, de apadrinar un alimoche, el más pequeño de los buitres ibéricos, de las más de 1.300 familias de esta especie que residen en zonas montañosas de España, que con el 80 por ciento de la población de toda Europa se convierte en el mayor santuario de alimoches del continente.

El alimoche es el más pequeño de los buitres ibéricos, pesa cerca de dos kilos y tiene una envergadura de alas de 165 centímetros, además de plumaje blanco y negro similar al de las cigúeñas, la cola en forma de cuña, la cara desnuda con colores anaranjados y un penacho de plumas en la nuca, aunque el plumaje de los jóvenes es pardo-oscuro.

Además, el alimoche es migrador ya que pasa el invierno en Africa ecuatorial y se alimenta de restos de carroñas de ganado y de cadáveres de conejos y reptiles.

La idea de Adena surgió tras comprobar las cifras, que en los últimos años no eran muy positivas ya que a principios de los 90 había unas 19 parejas en las Hoces del Riaza, concretamente en el refugio de aves rapaces promovido en 1974 por Félix Rodríguez de la Fuente, cifra que descendió hasta las 10 o 12 parejas.

“Ese descenso poblacional ha hecho que se establezca un Plan de Gestión y una de las medidas del Plan era el marcaje de individuos y su seguimiento”, explicó en declaraciones a Europa Press María Melero, de WWF/Adena, quien matizó que a partir de esta actuación en las Hoces se ideó la campaña sobre el seguimiento de los alimoches “para dar posibilidad a la sociedad de participar de forma activa en este seguimiento”.

20 PERSONAS EN 2003

El año pasado se puso en marcha por primera vez la iniciativa en Aranda de Duero (Burgos) y la carpa se sitúa este año en Segovia, donde la asociación informa a la gente sobre la situación del alimoche en España y en las Hoces con el fin de que apadrinen el programa de radioseguimiento que se realiza de la especie.

“La campaña sigue abierta en Internet y el periodo también, aunque en 2003 fue una veintena de personas la que apadrinó el programa de radioseguimiento y este año, como no ha concluido, es pretencioso dar cifras pero en la carpa ya hubo personas que se animaron”, explicó Melero.

Además del programa de radioseguimiento, los técnicos de Adena hacen un seguimiento de la reproducción de las parejas que nidifican en la zona, momento en el que se localizan los nidos, se sigue la reproducción paso a paso para ver que los pollos evolucionan y para conocer problemas como la muerte de algunas de las crías.

Las causas que han provocado el declive de la especie son la muerte en tendidos eléctricos, y pérdida de fuentes de alimentación por disminución de las cabañas ganaderas, aunque el principal problema es el uso de venenos.

Según aseguró, es en caso de envenenamiento donde siempre está detrás la mano del hombre ya que del refugio han muerto al menos seis ejemplares envenenados, entre ellos Melenas, que apareció muerto en Cádiz debido a la ingestión de un veneno cuando regresaba de Africa de pasar el invierno.

“La situación de la especie lo reclama y si queremos dejar una población de alimoche a nuestros hijos y a nuestros nietos tenemos que echar mano cada uno de nosotros y aportar lo que podamos para participar activamente en una actividad que se realiza en el campo”, concluyó María Melero.

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