Grisolía advierte de que la terapia génica “será más para los países ricos que para los pobres” por su elevado coste

OVIEDO, 17 (EUROPA PRESS)

El bioquímico Santiago Grisolía advirtió hoy de que la aplicación clínica de la terapia génica “no va a ser para todos” y consideró que, debido a que “es muy cara”, será “más para los (países) ricos que para los pobres”.

En este sentido, Grisolía, Premio Príncipe de Asturias de Investigación Científica y Técnica, expresó su temor a que de las posibles terapias queda excluido “el Tercer Mundo”. Asimismo, dijo que la presencia de investigadores de esos “países pobres” en grupos de investigación del “mundo rico”, puede no traducirse “en una aplicación práctica” en el futuro.

El científico, que participó hoy en La Granda (Asturias) un curso organizado por la Escuela Asturiana de Estudios Hispánicos sobre “El estado actual de la terapia génica” lamentó también “la falta de apoyos a la investigación”. En ese contexto, recordó que las posibles terapias para enfermedades como el cáncer o la diabetes encierran “grandes intereses económicos” que corren el riesgo de repetir las diferencias existentes entre “países ricos y pobres” en el tratamiento de enfermedades como el sida.

Por otro lado, expresó su confianza en un importante desarrollo de las terapias génicas “a menos que las prohíban expresamente los gobiernos, como ha ocurrido en algunos países con las células madre”. No obstante, insistió en la “paciencia” con que se han de afrontar los avances en terapias génicas, que aún se hallan lejos de suponer una solución a la mayor parte de cánceres, diabetes o enfermedades degenerativas.

“La vida es muy compleja, los organismos son muy complejos, y están sometidos a toda clase de reacciones negativas y positivas”, explicó Grisolía, que añadió que sobre las mismas aún se está lejos de lograr un control absoluto.

Sin embargo, el bioquímico confía en que las líneas de investigación sobre terapia génica comiencen a dar su frutos en un plazo de entre cinco y diez años. Entre esas líneas de investigación, destacó la que se viene desarrollando en China, donde están avanzando en el estudio de las llamadas células escamosas que afectan a un determinado tipo de cáncer en cabeza y cuello.

Pero, a pesar de los avances, como los que aludió durante su ponencia sobre la modificación de genes mutados en enfermedades como la Esclerosis Lateral Amiotrófica o la Artritis reumatoide, Grisolía concluyó que, por ahora, “la esperanza que se había puesto en las terapias génicas no son para tanto”.

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