Un grupo de científicos estudia utilizar las proteínas de las astas de los ciervos para curar lesiones medulares

Quieren aprovechar que “los cuernos crecen varios centímetros al día y de forma dirigida” cuando un nervio “no llega a los 0.5 milímetros”

MADRID, 10 (EUROPA PRESS)

Basándose en el estudio del crecimiento “rápido y dirigido de las astas de los ciervos”, un grupo de científicos del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) y del Hospital Nacional de Parapléjicos de Toledo, encabezados por el neurobiólogo Manuel Nieto Sampedro, quiere conocer la probabilidad de que las proteínas que dirigen este crecimiento “puedan tener su aplicación clínica en la curación de las lesiones medulares”.

En declaraciones a Europa Press Televisión, el profesor Nieto Sampedro, explicó que el punto de partida de este estudio consiste en “hacer un análisis de la expresión génica de los ciervos, el cual nos puede indicar las proteínas que se expresan en el caso del crecimiento de las astas y que podrían tener un valor en otros mamíferos incluido el hombre”.

En este sentido, comento que las fibras nerviosas de las astas de los cuernos de los ciervos “llegan a crecer varios centímetros al día y además lo hacen de forma dirigida, no hacia cualquier parte, sino a blancos y dianas muy precisas”. En cambio, apuntó que “los nervios de mamíferos o embriones de mamíferos que crecen más rápido no superan los de 0.5 milímetros al día”.

En el caso de las personas que padecen lesiones de nervios y lesiones medulares, resaltó que en muchas ocasiones “un nervio tiene que crecer a veces metros” y, por tanto, “las posibilidades de llegar a crecer esa distancia a raíz de 0.5 milímetros al día es escasa y además sin equivocar el camino es una probabilidad muy baja”. “La reinnervación no se ha visto hasta ahora”, puntualizó.

“NINGUNA LESIÓN MEDULAR HA SIDO CURADA HASTA AHORA”

En este sentido, destacó que “hasta ahora ninguna lesión medular ha sido curada, por más que se haya oído”. Así, insistió en que no hay ninguna lesión curada realmente, “que se haya caracterizado bien, de forma funcional, que se haya visto anatomía en la recuperación y que la reparación haya sido lectrofisiológicamente funcional”.

El equipo de científicos dirigidos por el neurobiólogo lleva trabajando un año y medio en este proyecto y hasta el momento ha comprobado “que se pueden utilizar genotecas humanas para examinar la expresión de ciervos, o lo que es lo mismo, hay una cierta correactividad entre especies que esperamos que sea suficientemente general para que se pueda utilizar”. Así, añadió que “si hubiera otras bibliotecas de genes en otros animales, como bovinos, sería interesante ver hasta que punto el humano y el bovino comparten genes”.

Una vez que se conozca qué genes son importantes, se procederá a realizar lesiones de medula espinal “en roedores y comprobar si esa mezcla de proteínas que se ha determinado que es importante en ciervos se puede utilizar en también ratas”. Ante esto, recalcó que “si los resultados son positivos en roedores, se utilizarán especies que estén más cercanas al humano y, una vez que se pruebe que crecen en primates no humanos, se pasaría al ensayo clínico directamente”.

Por último, no quiso anticipar una fecha para su aplicación clínicas, ya que los científicos “no van de profetas”, pero reconoció tener esperanza en el resultado de las investigaciones porque “si no, no se hubiera empezado”. Concluyó que “en cualquier caso es algo muy nuevo que, si va bien y se puede aplicar en clínica, sería realmente importante para las personas con lesiones, aparte de la satisfacción personal de haberlo conseguido”.

GRANJA DE CIERVOS EN SEGOVIA

Por su parte, el responsable de la granja de ciervos hasta la que se trasladan periódicamente los científicos del CSIC, propiedad de la empresa Venisson Deer y ubicada en la localidad segoviana de Marugán, Javier Martín Sirvén, mostró su satisfacción “y orgullo” por su colaboración “en una investigación de tanto calado como esta”.

A su juicio, se trata de una investigación compleja y a largo plazo “pero en el caso de que se puedan obtener resultados positivos sería una gran satisfacción para nosotros por haber podido colaborar”.

Martín Sirvén recordó que la iniciativa surgió del doctor Manuel Nieto, quien se puso en contacto con la empresa para participarles su proyecto y para explicarles la necesidad de tomar muestra de manera periódica con animales “lo más manejables posibles”.

“El desarrollo de los cuernos de los ciervos es uno de los más sorprendentes porque todos los años tienen un crecimiento espectacular que luego tiran para, al año siguiente, volver a regenerarlos incluso con más puntas”, explicó el responsable de la granja, quien se mostró sorprendido de que la naturaleza “desperdicie algo de manera tan alegre”.

A su juicio, la investigación sobre la regeneración de la cornamenta de los ciervos es, pese al conocimiento que existe acerca del tema, la base de un gran proyecto. “Al final, cuando se obtienen resultados, todo el mundo se pregunta por qué no se le ha ocurrido a él”, concluyó.

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