Día Indígenas.- Mañana se celebra el Día Internacional de las Poblaciones Indígenas

Las poblaciones indígenas están formadas por cerca de 300 millones de personas repartidas en más de 70 países

MADRID, 8 (EUROPA PRESS)

Mañana lunes 9 de agosto se celebra el Día Internacional de las Poblaciones Indígenas, una fecha instituida por Naciones Unidas en 1994 para conmemorar el día en que se reunió por primer vez el grupo de trabajo sobre poblaciones indígenas. La jornada de este año cobra una especial relevancia, ya que pone fin al decenio que la ONU ha dedicado a la resolución de los problemas a los que deben enfrentarse los indígenas en todo el mundo.

Las poblaciones indígenas están formadas por cerca de 300 millones de personas repartidas en más de 70 países. Según la definición más extendida, los indígenas son “los descendientes de las personas que habitaban un país o una región geográfica en el momento que llegaron poblaciones de culturas u orígenes étnicos diferentes”.

La riqueza cultural de estos pueblos es inmensa. Los indígenas aportan al resto de la humanidad un bagaje de más de 4.000 lenguas diferentes, idiomas que, desgraciadamente, corren el peligro de desaparecer, llevándose con ellos gran parte de los valiosos conocimientos que atesoran estos pueblos y que suelen transmitirse sólo verbalmente, según la ONG. En este sentido son, además, víctimas de la falta de protección de sus derechos a la propiedad intelectual y cultural.

“Es de común conocimiento que durante los siglos posteriores a la colonización estos pueblos, además de verse desposeídos del más preciado de sus bienes: la tierra, han sido sometidos a todo tipo de abusos por parte de los colonizadores y excluidos y discriminados por las leyes de sus países”, estimó la ONG.

“Y en pleno siglo XXI, a pesar de los avances, que gracias a su tenacidad se han producido en muchos Estados en cuanto a lo que a la salvaguarda de sus derechos se refiere, los indígenas siguen siendo víctimas de graves violaciones de los Derechos Humanos, de etnocidio y de genocidio, derivados, generalmente, de la codicia y del miedo a lo desconocido”, agregó la organización.

Así, los indígenas forman parte, en su mayoría, de las poblaciones más afectadas por la extrema pobreza y sus condiciones de vida son peores que las de la población no indígena. Presentan una esperanza de vida más baja, mayor índice de mortalidad infantil, falta de asistencia sanitaria o bajo nivel de instrucción. También presentan mayores índices de desempleo y de desarraigo producido por la expulsión de las tierras en las que han habitado durante siglos.

Por todo ello, el último informe del Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), “La libertad cultural en el mundo diverso de hoy”, publicado recientemente, hace hincapié en la necesidad de adoptar medidas para salvaguardar los intereses de los pueblos indígenas.

“Desde Manos Unidas queremos sumarnos a este llamamiento de Naciones Unidas y hacer nuestra la postura de tantas organizaciones que se movilizan en el mundo en defensa de los derechos de estos pueblos y culturas que luchan por sobrevivir en un mundo hostil”, señaló la ONG.

PROYECTO DE MANOS UNIDAS

De hecho, algunos de sus proyectos tienen a las poblaciones indígenas como protagonistas, como el proyecto de “consolidación de la seguridad alimentaria familiar en comunidades indígenas en la Amazonía peruana”.

El proyecto se localiza en el distrito de Santiago, en la provincia de Condorcanqui, habitado por indígenas de nacionalidad aguaruna y huambisa, pertenecientes a la familia etno-lingúística jíbara.

Los pobladores de Río Santiago son los mas pobres de la zona. Su economía es de subsistencia y carecen por completo de ingresos. Durante las últimas décadas la calidad de vida de estos pueblos se ha deteriorado sensiblemente y sus fuentes tradicionales de alimentación también están muy mermadas. Esto tiene como consecuencia una notable incidencia de enfermedades infecciosas y un alto índice de desnutrición infantil.

Los indígenas tienen, además, grandes impedimentos para entrar en el circuito de producción por la ausencia de carreteras y de mercados cercanos. A Río Santiago se accede únicamente por vía fluvial.

El Vicariato Apostólico San Francisco Javier ha solicitado de nuevo ayuda a Manos Unidas con el fin de consolidar el trabajo anterior, mejorando las instalaciones de las piscifactorías y sembrándolas de nuevas especies de alevines. También se pretenden construir 50 nuevas piscifactorías para otras familias e instalar 50 granjas de porcino.

Durante este proceso, se capacitará mediante concurso a las familias que disponen de granjas avícolas. Cada una de estas familias firmará un acta de compromiso por la que aceptan los materiales recibidos, y se comprometerán a construir granjas o piscifactorías dentro del plazo fijado, y a su posterior mantenimiento. Cada año, las familias beneficiarias entregarán una parte de su producción al centro educativo de su comunidad, para la mejora de la alimentación de los niños.

Los beneficiarios, 1.200 personas, serán seleccionados por las juntas directivas de las distintas comunidades. La aportación local se materializa en mano de obra, parte de los costes de personal y equipos necesarios para el transporte y acopio de materiales necesarios para la construcción de las granjas. Manos Unidas colabora con 49.800 euros para la adquisición de los materiales, animales, costes de personal y gastos de funcionamiento.

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