La Universidad de Granada detecta seismos de hasta siete grados en el Arco de Scotia de la Antártida

GRANADA, 4 (EUROPA PRESS)

La Universidad de Granada ha publicado el primer estudio sobre la geodinámica del Arco de Scotia, en la Antártida, descubriendo seísmos de hasta siete grados en la escala de Richter, extrapolables a otras regiones muy pobladas del planeta como la Falla de San Andrés (California), el Arco del Caribe o Japón.

Según informó hoy la institución académica, la tesis de Fernando Bohoyo Muñoz supone el primer estudio en profundidad de la zona, de la que tan sólo existían algunos datos poco sistematizados procedentes de expediciones británicas en los años setenta.

El estudio, realizado en el Departamento de Geodinámica de la Universidad de Granada y el Instituto Andaluz de Ciencias de la Tierra, ha dado lugar a la publicación de varios artículos en revistas internacionales y a la participación en julio de sus autores en la reunión bianual del Comité Científico Internacional SCAR de Bremen (Alemania), integrado por 28 países implicados en el conocimiento de la Antártida. En diciembre, volverán al continente para continuar el estudio científico.

Los datos del trabajo, de gran dificultad dada la complejidad del terreno, fueron recogidos a bordo del Hespérides, cedido al Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) y tripulado por personal del Ministerio de Defensa de España.

El estudio revela la existencia de seísmos de grandes dimensiones en el Arco de Scotia. Uno de los directores del trabajo, el profesor Jesús Galindo Zaldívar junto a Andrés Maldonado, indicó que el trabajo tenía como principal objetivo estudiar la fragmentación y la evolución de los bloques tectónicos de la zona, para lo cual elaboraron un mapa de la morfología y la evolución tectónica, gracias a los cuales pudieron determinar la edad de expansión de las cuentas oceánicas del Mar de Scotia.

Según los directores del estudio, se trata de una zona de corteza continental que hace unos treinta millones de años conformaba una barrera entre Atlántico y Pacífico, entre Sudamérica y la Península Antártica. La apertura de esta gran barrera que conecta los dos océanos, dio lugar a una corriente circumpolar que, hoy por hoy, influye de manera determinante en la climatología del planeta.

Se trata, por tanto, de la corriente más importante que hay en la Antártida, que se conecta a su vez con otras, aislando el continente. De hecho, según los investigadores, su existencia es una de las claves del clima extremadamente frío del antártico, constituyendo una de las líneas científicas internacionales más importantes del momento.

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