Ciertos insectos aumentan la biodiversidad alimentándose de árboles predominantes, informa Science.

NUEVA YORK, 30 (EUROPA PRESS)
Un experimento desarrollado por expertos de la Universidad de Utah (oeste de EEUU) en la Amazonia peruana muestra que los insectos aumentan la diversidad de la selva cuando se alimentan de árboles, informa “Science”.
Tal comportamiento, aparentemente destructivo, mantiene a las especies arbóreas bajo control, pero permite que otros árboles puedan crecer entre las especies más dominantes.
Los autores del nuevo estudio, publicado en “Science”, aseguran que la batalla entre plantas e insectos aumenta el número de hábitats en la selva tropical e incrementa la diversidad de los árboles que allí existen.
En la selva peruana, muchos árboles viven en un suelo fértil de arcilla roja, mientras que otros viven en terrenos de arena blanca, pobre en nutrientes. En el nuevo estudio, los científicos transplantaron especies crecidas en la arcilla roja en el suelo de arena blanca, y también llevaron árboles de superficie arenosa a otro terreno más arcilloso.
Algunos árboles transplantados fueron cubiertos con redes que los protegían de los insectos, mientras que otros se dejaron sin protección. Se vio que los árboles que normalmente crecían en la arcilla roja crecían más cuando eran transplantados sobre la arena blanca, pero sólo si eran protegidos de los insectos hambrientos, incluidos los escarabajos, los gusanos y varios insectos que comen madera, como las termitas y los áfidos.
De hecho, cuando eran protegidos de los insectos, las especies de la arcilla roja transplantadas en el suelo de arena blanca crecían el doble y su área de hojas era el doble de poblada que las especies propias de la arena blanca. Esto se debía a que las especies de la arena blanca crecen lentamente porque ponen más energía en las defensas contra los insectos, incluso en hojas gruesas o defensas químicas.
Sin protección, los árboles de la arcilla roja transplantados en el suelo de arena blanca morían a dos veces el ritmo de los árboles que normalmente viven en el suelo de arena blanca.
Entre tanto, los árboles de arena blanca transplantados al suelo de arcilla roja crecían más lentamente que los que vivían normalmente en el suelo de arcilla. Las redes protectoras no aumentaron su supervivencia porque ya tenían sus propias defensas naturales contra los insectos.
Los hallazgos muestran que los árboles de la arcilla roja crecerían y dominarían ambos hábitats, los terrenos de arcilla roja y los de arena blanca, de no ser por la presencia de los insectos que normalmente evitan que las especies de arcilla roja vivan en suelos de arena blanca.

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