Descubren dos nuevas especies de gusanos que se alimentan de los restos de las ballenas muertas

NUEVA YORK, 29 (EUROPA PRESS)
Un grupo de científicos que analizan una carcasa de ballena en Monterrey Canyon (Estados Unidos) han anunciado recientemente el descubrimiento de dos nuevas especies de gusanos únicos que se alimentan de los huesos de ballenas muertas.
En la última edición de la revista “Science”, los investigadores describen a estos gusanos, cuyos cuerpos y estrategias de alimentación difieren de los de cualquier otro animal conocido. Los gusanos no tienen ojos, ni piernas ni boca, ni siquiera estómago, pero poseen coloridas plumas y unos tentáculos verdes que emplean para infiltrarse en los huesos de las ballenas muertas, digiriendo las grasas y aceites que tiene dentro el animal, con la ayuda de las bacterias simbióticas.
El biólogo marino Greg Rouse, de South Australian Museum, trabajó con científicos de Monterey Bay Aquarium Research Institute (MBARI) para clasificar a los nuevos gusanos, situándolos en un nuevo genus llamado Osedax, que es la palabra latina que significa “devorador de huesos”.
Los rasgos más visibles de Osedax rubiplumus y de Osedax frankpressi son sus plumas rojizas, que se extienden dentro del agua y actúan como branquias. Las plumas conectan con un tronco muscular, que se pueden encerrar en un tronco transparente cuando los gusanos se ven molestados.
Al otro extremo del tronco, el cuerpo se ensancha hasta formar un gran saco de huevos. Los tentáculos verdes, que salen del saco de los huevos, están llenos de bacterias que descomponen el aceite en los huesos de las ballenas.
Los científicos se vieron inicialmente sorprendidos por el hecho de que todos los gusanos que recogieron fueran hembras. Sin embargo, mientras examinaban a los dos gusanos hembra de entre dos y siete centímetros de largo bajo un microscopio, descubrieron que la mayoría de las hembras portaban docenas de gusanos machos microscópicos que vivían dentro de sus cuerpos. Estos gusanos machos aparentaban no haberse desarrollado más allá de su estado larvario.

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