Atraca en Barcelona el buque SRV Bavenit, pionero en el estudio del cambio climático a partir de sedimentos marítimos

BARCELONA, 23 (EUROPA PRESS)
El buque perforador SRV Bavenit atracó hace dos días en el puerto de Barcelona, después de una campaña de perforación oceánica en el Mediterráneo para obtener, por primera vez, sedimentos del fondo del mar que permitirán reconstruir a los investigadores las variaciones climáticas desde tiempos prehistóricos.
La campaña, que ha durado un mes, es el eje principal del proyecto de investigación europeo PROMESS 1 (Profiles across Mediterranean Sedimentary System 1), y pretende aportar elementos clave para conocer lo que está ocurriendo en el clima de la Tierra en el presente.
A bordo del SRV Bavenit, los expertos han efectuado sondeos de hasta 300 metros de profundidad en el fondo marino, en el Sur del Adriático y el Golfo de León occidental.
La oficial científica de Biodiversidad y Ecosistemas Marinos de la Comisión Europea, Piia Tuomisto, expresó su “gratitud a los científicos que se han unido en este proyecto, ya que saber qué está pasando con el cambio climático es muy importante”. El proyecto cuesta más de tres millones y medio de euros y cuenta con una contribución de la Unión Europea de 2.700.000 euros.
“Se trata de un proyecto muy caro, por lo que es indispensable la colaboración de diferentes países, demostrando lo que significa en realidad la Unión Europea”, señaló Tuomisto.
El PROMESS 1 cuenta con científicos de diferentes disciplinas de España, Alemania, Francia, Holanda, Italia y Reino Unido. Las entidades españolas que participan en el proyecto están asociadas al Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC), a la Universidad de Salamanca y a la de Barcelona.
El catedrático de Geología Marina y jefe del grupo de investigación consolidado “Geociències Marines”, de esta última universidad, Miquel Canals, afirmó que “ahora, después de recoger toneladas de sedimento y realizar medidas in situ en dos márgenes deltaicos, donde el registro de los cambios globales de los últimos 500.000 años está especialmente bien preservado, toca analizar desde diferentes disciplinas todos los datos”.
Así, los sedimentos serán transportados a Brest (Francia), en donde el próximo septiembre se celebrará una “sampling party, que consiste en reunirnos los 14 científicos que hemos participado en la campaña, y repartir las muestras, que después cada uno analizará desde su disciplina”, según explicó una de las participantes en el proyecto.
IMPACTO HUMANO.
Por el momento, según Canals, ya se han analizado los datos suficientes para afirmar que “el impacto humano, visible en los sedimentos, que reflejan la construcción de presas y otras muchas intervenciones humanas, ha cambiado el curso normal de los cambios climáticos”.
“En el ciclo normal de las oscilaciones del clima, ahora tocaría una etapa de enfriamiento, y es la mano humana la que lo impide”, declaró Canals.
Los objetivos principales del PROMESS 1 son la reconstrucción de los cambios del nivel del mar y del clima en los últimos 500.000 años, y el análisis del impacto de los cambios globales en la estabilidad de los taludes y el examen de los procesos causntes de deslizamientos submarinos.
El jefe de investigación del Instituto Francés de Investigación para la Explotación del Mar (Ifremer), Serge Berne, explicó que estos datos “tienen una gran importancia tanto para los pescadores como para la futura instalación de cables de telecomunicaciones o gaseoductos”.
Además, PROMESS 1 pretende “descubrir cómo se formaron las reservas de petróleo y de gas en el período cuaternario, lo cual sería de gran ayuda para las compañías petroleras”, indicó Berne.
El buque SRV Bavenit, de bandera rusa, pertenece a la compañía geotécnica holandesa Fugro, subcontratada principal del PROMESS 1. El representante de la empresa a bordo del barco, Martin Galavazzi, se mostró “encantado” con el resultado de “la sinergia creada entre dos mundos normalmente apartados, como son el científico y el industrial”.
“La especialidad de Fugro es medir y diagnosticar el estado de la tierra, ya sea desde el cielo, la propia tierra o el mar. Normalmente, este diagnóstico se emplea para emplazar plataformas petroleras de manera segura y respetuosa con el Medio Ambiente, pero en este caso, hemos tenido que trabajar de manera más fina, porque el objetivo era investigar geológicamente aquello que perforábamos”, explicó Galavazzi.
“Hemos aprendido mucho al trabajar con personas de diferentes disciplinas, diferentes nacionalidades y con diferentes idiomas, y esperamos que surjan muchos más proyectos conjuntos”, afirmó en nombre de Fugro.

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