El Instituto de Inmunología de Colombia trabaja en el desarrollo de una vacuna contra el cáncer de útero

VALENCIA, 19 (EUROPA PRESS)
El científico colombiano Manuel Elkin Patarroyo, reconocido mundialmente por sus investigaciones en malaria, aseguró hoy en Valencia, donde participa en el Multicoloquio Europeo de Parasitología, que desde el Instituto de Inmunología de su país se está trabajando en el desarrollo de una vacuna sintética contra el cáncer de útero y que se ha alcanzado un método diagnóstico que permite detectar con una gota de sangre “extremadamente pequeña” la presencia dle cáncer de cervix, causado por el virus del Papiloma Humano, con una certeza del 96 por ciento.
Patarroyo aseguró que esta investigación ya se publicó en la Navidad pasada aunque desde entonces se ha adelantado “muchísimo más”. El científico aseguró que se trata de “una noticia estupenda” ya que es, en primer lugar, “un método diagnóstico con un 96 por ciento de certeza”.
Actualmente, el grado de certeza del diagnóstico del papiloma humano oscila según el método empleado. Así, si es por citología vaginal, la cifra se sitúa entre un 40 y un 70 por ciento; los de biología molecular entre el 80 y el 90 por ciento y los métodos serológicos distintos al desarrollado en Colombia implican una seguridad de entre el 70 y 80 por ciento. La investigación ha sido desarrollada por los doctores Mauricio Urquiza, Julio César Calvo y María Mercedes Bravo, según explicó a los periodistas.
Por lo que respecta a la malaria, este científico obtuvo su primer gran resultado en 1984 cuando logró establecer los principios generales para la creación de una vacuna preventiva sintética (SPF 66), que proporciona una respuesta inmunológica de entre un 40 y 60 por ciento en adultos y hasta un 77 por ciento en niños mayores de un año.
Patarroyo, que en 1993 donó la vacuna a la Organziación Mundial de la salud tras declinar la oferta de las multinacionales farmacéuticas para la compra de la patente, explicó que desde el Instituto se ha avanzado “muchísimo” en el desarrollo de vacunas a través de una manera “lógica y racional”.
Así, explicó que, tras 25 años de estudios, a través de una determinada metlogogía, “hemos logrado definir una metodología lógica, racional para el desarrollo de vacunas, lo que implica la identificación de la secuencia de aminoácidos o “manitas” del parásito causante de la malaria, con la cual se agarra a las células que va a infectar y también a través del reconocimiento de su estructura tridimensional, es decir, la localización exacta de los átomos de estas moléculas y conociendo que el sistema inmunitario no las ve, qué modificaciones habría que realizar para que de esta manera pudieran inducir una respuesta inmunitaria propia”.
El científico indicó que, actualmente, están “bastante adelantados” en la malaria, “que es donde tenemos el método experimental” porque, además, según explicó, en esta patología se cuenta con la ventaja de que se puede estudiar en un periodo muy corto de tiempo todo el periodo de evolución de la enfermedad, el método de diagnóstico es “extremadamente fácil” y es curable con tratamiento.

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