El CSIC desarrolla un C3 Pluriel que circula sin conductor y que ha requerido 300.000 euros de inversión

MADRID, 15 (EUROPA PRESS)
El Instituto de Automática Industrial del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC), en colaboración con el fabricante automovilístico Citroën, ha desarrollado un prototipo del C3 Pluriel que no requiere conductor para circular, informaron hoy ambas entidades.
Según informaron a Europa Press en fuentes del proyecto, el programa Autopía, destinado a la investigación de la conducción automática de vehículos, requiere una inversión de alrededor de 300.000 euros, financiados por la Comunidad Autónoma de Madrid, el Plan Nacional de Investigación y el Ministerio de Fomento.
Este proyecto, presentado hoy en Madrid por el equipo de investigadores del CSIC y por responsables de Citroën, se inició en el año 1998 y está previsto que su próxima y última etapa concluya el próximo año.
El programa se inició con el desarrollo de dos Citroën Berlingo con motor eléctrico, denominados por los investigadores “Rocinante” y “Babieca”, mientras que en esta última fase se ha trabajado sobre un C3 Pluriel con motor 1.6i 16V SensoDrive, bautizado como “Clavileño”.
Estos vehículos, que “se conducen a sí mismos”, incorporan la última tecnología en robots móviles, además de un ordenador que hace las veces de cerebro humano y que se sirve de una antena de GPS diferencial con un margen de error inferior a dos centímetros, un sistema de comunicaciones, un radar basado en un láser y activadores de freno, acelerador y volante.
El director del programa Autopía, Ricardo García Rojas, explicó el funcionamiento de este vehículo. “El ordenador controla la dirección y la velocidad del vehículo sirviéndose de la llamada lógica borrosa, por la que verdad y mentira son sólo relativas, permitiendo procesar información sensorial referente a la posición del vehículo, su dirección y los obstáculos en el camino”, indicó.
Cada uno de estos coches procesa la orden de recorrer la distancia entre dos direcciones revisando su listado de calles y elaborando un itinerario a cubrir. El automóvil decide, en cada caso, su posición en las vías según sean éstas de doble o único sentido.
Además, la capacidad de parada y arranque en caravana “podría tener una aplicación inmediata”, según los investigadores, que añaden que “lo más difícil sería que una aseguradora cubriera estos vehículos por menos dinero que un coche con un conductor humano”.
Estos vehículos también detectan curvas, giran el volante oportunamente y evitan salirse del carril, accionando el volante para seguir la trayectoria correcta y llegar así a su destino, gracias a las siguientes tecnologías: conducción automática en rectas y curvas, control de crucero (CC), control de crucero adaptativo (ACC) y control de crucero adaptativo con parada y arranque (Stop&Go).
EL PROXIMO, EL C3.
Los investigadores de Autopía se decidieron por estos modelos por estar fabricados en el centro de PSA Peugeot-Citroën en Vigo (Berlingo) y en Madrid (C3 Pluriel), y tienen previsto continuar sus estudios con un C3.
La presentación de este proyecto corrió a cargo del equipo investigador del Instituto de Automática Industrial del CSIC, integrado por Salvador Ros Torrecilla (director IAI), Ricardo García Rosa, José Eugenio Naranjo y Teresa de Pedro Lucio, así como por el director de Marketing de Citroën, Miguel Fernández, y por el director del Centro de PSA en Madrid, José Carlos Robredo.

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