Crónica Sida.- Cinco millones de personas se contagiaron de VIH en 2003, una cifra récord en la Historia

Asia, con 1,1 millones de contagios en 2003 es el continente más afectado, aunque los casos aumentan en todo el mundo
MADRID, 6 (EUROPA PRESS)
La epidemia del sida sigue propagándose rápidamente en todo el mundo, sin distinción de las regiones y pese al aumento de la financiación y el compromiso político para tratar de hacer frente a esta plaga del siglo XXI. Según el “Informe sobre la epidemia mundial de sida 2004” publicado hoy por el Programa de la ONU contra el sida (Onusida), en 2003 hubo cinco millones de nuevos contagios, una cifra récord, y se alcanzaron los 38 millones de personas que viven con el VIH, frente a 35 en 2001.
“A pesar del aumento de la financiación, el compromiso político y los progresos realizados en los dos últimos años para ampliar el acceso al tratamiento del VIH, la epidemia de sida continúa yendo por delante de la respuesta mundial”, declaró el director ejecutivo del Onusida, Peter Piot, durante la presentación del informe a la prensa.
La publicación de este informe se produce días antes de la inauguración de la XV Conferencia Internacional del Sida, que se celebrará en Bangkok del 11 al 16 de julio. Desde la anterior conferencia, celebrada en Barcelona en 2002, se han contagiado más de nueve millones de personas y han fallecido como consecuencia del sida seis millones.
“Esas cifras ponen de relieve la enormidad del desafío de prevenir millones de infecciones y a la vez tratar a los que viven con el VIH”, subrayó Piot, para quien mientras no se reconozca “el sida como el problema de desarrollo y seguridad de nuestro tiempo, no saldremos victoriosos en la batalla contra la epidemia”.
El informe presenta primera vez las tasas de prevalencia del VIH de los años anteriores revisadas, lo que permite mejorar la comprensión de cómo se está propagando la epidemia. Así, aunque las nuevas estimaciones mundiales son ligeramente inferiores a las publicadas anteriormente, el número real de seropositivos no ha disminuido, sino que, en base a las estimaciones de 2001, sigue creciendo.
ASIA, AFRICA Y AMERICA LATINA
La situación más alarmante en la actualidad parece ser la de Asia, continente en el que reside el 60 % de la población mundial y donde el año pasado, según la agencia de la ONU, hubo 1,1 millones de contagios lo que podría tener “implicaciones mundiales”. En este continente la epidemia se está “expandiendo rápidamente” sobre todo en países como China, Indonesia y Vietnam. Además, según Onusida, India ha pasado a convertirse en el segundo país por detrás de Sudáfrica con mayor número de personas contagiadas –unos 5,1 millones– ya que en su territorio vive uno de cada siete seropositivos.
En el Africa subsahariana viven 25 millones de enfermos de sida y aunque “aparentemente la prevalencia de la VIH se está estabilizando”, según Onusida esto se debe “a un aumento de las defunciones por sida y a un crecimiento continuado de las nuevas infecciones”.
En el caso de América Latina, donde residen 1,6 millones de seropositivos, según el informe “la epidemia tiende a concentrarse principalmente entre poblaciones que corren gran riesgo de exposición al VIH, como los consumidores de drogas intravenosas y los varones que tienen relaciones sexuales con varones”. En Brasil, el país más poblado, la tasa de prevalencia es tan sólo del 1 por ciento si bien se han constatado en algunas ciudades tasas de contagio del 60 por ciento entre los consumidores de drogas intravenosas.
La epidemia sigue su expansión por Europa Oriental y Asia Central, donde residen 1,3 millones de enfermos de sida, siendo Rusia uno de los países más afectados. En esta región se ha constatado un rápido crecimiento de la proporción de mujeres entre los nuevos casos de VIH, pasando de uno de cada cuatro en 2001 a uno de cada tres sólo un año más tarde.
Además, la característica más llamativa de la epidemia es la edad de los nuevos contagios: más del 80 % tienen menos de 30 años. Esto se debe, añade Onusida, a que la utilización del preservativo no está muy extendida entre este grupo de población.
Sin embargo en América del Norte y Europa occidental, sólo el 30 % de las personas infectadas tienen menos de 30 años. En Occidente, el informe pone al descubierto un aumento de contagios en Estados Unidos –950.000 enfermos de sida frente a los 900.000 de 2001, sobre todo afroamericanos– y Europa Occidental –580.000 seropositivos frente a los 540.000 de 2001–.
El Informe 2004 de Onusida ofrece además nuevas estimaciones de los recursos necesarios para luchar con eficacia contra la epidemia en el mundo en desarrollo. Así, la agencia de la ONU subraya que a pesar de que el gasto mundial se ha multiplicado por 15 –de 300 millones de dólares en 1996 a algo menos de 5.000 millones de dólares en 2003–, “la suma actual es menos de la mitad de lo que se necesitará para 2005 en los países en desarrollo”.
Según el informe, se calcula que en los países de ingresos bajos y medios necesitarán para 2005 12.000 millones de dólares, y para 2007 de un total de 20.000 millones de dólares, para prevención y atención. Este dinero, explica Onusida, se destinará a suministrar terapia antirretroviral a algo más de seis millones de personas (más de cuatro millones en el Africa subsahariana), prestar apoyo a 22 millones de huérfanos y proporcionar asesoramiento y pruebas voluntarias del VIH a 100 millones de adultos, educación escolar sobre el sida a 900 millones de estudiantes y servicios de asesoramiento “inter pares” a 60 millones de jóvenes que no van a la escuela.
Casi la mitad de estos recursos, el 43 %, será necesario en el Africa Subsahariana, la región más afectada, el 28% en Asia, el 17% en América Latina y el Caribe, el 9% en Europa oriental y el 1% en Africa del Norte y Oriente Medio.
En este sentido, Onusida advierte de que la financiación de estos recursos “requerirá esfuerzos extraordinarios que no pueden proceder únicamente de los presupuestos ordinarios nacionales e internacionales programados en la actualidad”, por lo que habrá que recurrir a recursos que hasta ahora no se habían explotado.
ACCESO AL TRATAMIENTO
Por otra parte, el informe hace hincapie en que pese a los progresos en los últimos años, el acceso al tratamiento sigue siendo bajo. Así, indica que “sólo el 7% de las personas de los países en desarrollo tiene acceso a tratamiento antirretroval”, es decir, menos de una de cada diez personas.
Por ello advierte de que Onusida, la Organización Mundial de la Salud (OMS) y “sus asociados están plenamente comprometidos a proporcionar antirretrovales a tres millones de personas para final de 2005”. En opinión de la agencia de la ONU, “la ampliación del acceso al tratamiento es un estímulo para que las personas se sometan a la prueba del VIH y averigúen su estado serológico”. Además, “reduce el estigma, y puede ofrecer potencialmente servicios de prevención a millones de personas”.
“En la actualidad, sólo una de cada cinco personas en todo el mundo tiene acceso a servicios de prevención del VIH”, lamentó Piot. “El movimiento mundial para ampliar el acceso al tratamiento del VIH debe corresponderse con un esfuerzo de intensidad similar para ampliar el acceso a los servicios de prevención eficaces”, añadió, insistiendo en que “la prevención debe integrarse en las iniciativas de aumento progresivo del tratamiento”.
El director ejecutivo de Onusida denunció que “la falta de capacidad humana e institucional y de coordinación de los donantes” dificultan la puesta a punto de respuestas eficaces contra el sida a nivel nacional. También es importante evitar la “duplicación de la respuesta” a nivel nacional. “Promover una coordinación eficaz entre los donantes es la clave para salvar vidas en los países en desarrollo”, concluyó Piot.

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