La discusión sobre los OGM vuelve a la mesa de los ministros europeos

La Comisión podría aprobar un maíz transgénico de Monsanto sin el visto bueno de los Estados miembros
BRUSELAS, 27 (EUROPA PRESS)
La discusión sobre los organismos genéticamente modificados (OGM) volverá a ser abordada mañana por los ministros de Medioambiente de la UE en Luxemburgo, cuando deberán pronunciarse sobre la comercialización del maíz NK603 fabricado por la empresa Monsanto.
Los titulares de Medioambiente vuelven a enfrentarse a un caso en el que los técnicos de los Estados miembros no lograron la mayoría cualificada para dar curso al visto bueno de la Comisión Europea. La decisión volverá entonces a recaer sobre los responsables a máximo nivel político pero con escasas esperanzas de acuerdo ya que Austria, Grecia, Chipre, Italia, Eslovenia, Dinamarca y Bélgica están en contra.
Así las cosas, según la legislación actual el Ejecutivo comunitario tendrá que tomar la decisión definitiva en el caso de que mañana no se logre la mayoría cualificada. Para ello, tendrá en cuenta que la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria concluyó que el producto Zea mays L. línea NK603 es tan seguro como el maíz convencional y que su comercialización para la elaboración de productos alimenticios, piensos o para su transformación no tiene visos de constituir un peligro para la salud humana o animal ni, en ese contexto, para el medio ambiente.
La solicitud de importación y procesado fue presentada por Monsanto en 2000 a España, quien hizo la evaluación del producto y cursó la autorización ante las autoridades comunitarias. Se da el caso de que Monsanto han presentado dos nuevas peticiones en Holanda, para consumo humano, y en Francia para cultivo para el mismo maíz, con el objetivo de obtener el mismo resultado desde diferentes ámbitos.
Esta será el segundo producto genéticamente modificado autorizado en la Unión Europea, después del maíz “BT-11” de la firma suiza Syngenta, destinado al consumo humano pero que no será cultivado, sino vendido en bote o en forma de palomitas. En aquella decisión, el Ejecutivo comunitario puso fin –tras un proceso similar al que ahora sufre el nuevo producto– a la moratoria de los transgénicos, a pesar de las presiones de los ecologistas.
España, representada por la ministra de Agricultura y Pesca, Elena Espinosa, se abstuvo en esta votación. mañana, corresponderá a la ministra de Medioambiente, Cristina Narbona, pronunciarse.
CONTROL SOBRE EL MAIZ “NK-603”
El permiso que será debatido mañana supone que el producto podrá utilizarse como cualquier otro maíz, excepto para el cultivo y uso como alimento o componente de alimento, y podrá comercializarse con una serie de condiciones. El plazo de validez de la autorización escrita será de diez años y el titular de la autorización deberá poner a disposición de la autoridad competente muestras de control cuando ésta lo solicite.
Asimismo, el mensaje “Este producto contiene organismos modificados genéticamente” o “Este producto contiene maíz modificado genéticamente” deberán aparecer en una etiqueta o en un documento que acompañe al producto. Dado que no se autoriza la comercialización del producto para su cultivo, la mención “no utilizar para su cultivo” aparecerá también.
Por otra parte, la empresa deberá garantizar que se ejecuta el plan general de vigilancia ante cualquier efecto adverso sobre la salud humana o el medio ambiente que se desprenda de la manipulación o utilización del producto.

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