Medio Ambiente.- La contaminación del aire y el agua mata cada año a más de tres millones de niños, según la OMS

Los menores de cinco años sufren el 40 por ciento de las enfermedades relacionadas con el medio ambiente
BUDAPEST, 23 (EUROPA PRESS)
La Organización Mundial de la Salud (OMS) ha advertido de que la contaminación del aire y del agua, y otros peligros medioambientales relacionados, matan cada año en todo el mundo más de tres millones de niños menores de cinco años. Aunque sólo el 10 por ciento de la población del mundo corresponde a niños menores de cinco años, ese grupo de edad sufre el 40 por ciento de las enfermedades relacionadas con el medio ambiente, debido en parte a que ingieren más cantidad de sustancias nocivas en proporción a su peso corporal y en parte a que tienen menos fortaleza y menos conocimientos sobre el modo de protegerse.
La industrialización, el crecimiento de la población urbana, el cambio climático, la utilización cada vez mayor de productos químicos y la degradación del medio ambiente exponen a los niños a riesgos que hace unas pocas generaciones ni siquiera se podían imaginar, afirma la organización de la ONU.
Sin embargo, las amenazas más mortíferas siguen siendo viejos factores básicos bien conocidos: el agua insalubre, la falta de saneamiento, el paludismo y la contaminación del aire en locales cerrados, añade.
Para ilustrar el impacto del medio ambiente en la salud de los niños, la OMS acaba de publicar el primer atlas sobre salud infantil y medio ambiente. Presentada ayer en el marco de la Cuarta Conferencia Ministerial Europea sobre Salud y Medio Ambiente, en Budapest, la obra reúne una serie de datos sobre los efectos de los riesgos ambientales en la salud de los niños que, observados en conjunto, ofrecen una imagen gráfica de las razones por las cuales cada año mueren más de tres millones de menores de cinco años en todo el mundo.
En la anterior Conferencia Ministerial, celebrada en Londres en 1999, los ministros de Salud y Medio Ambiente europeos reconocieron la especial vulnerabilidad de los niños ante las amenazas medioambientales y se comprometieron a formular políticas que permitieran proporcionarles unos entornos seguros y saludables.
LOS MAS VULNERABLES
“Los niños son quienes más sufren los peligros ambientales. Es inaceptable desde todos los puntos de vista que los miembros más vulnerables de la sociedad sean quienes paguen el precio de la incapacidad para proteger a la salud frente a los peligros medioambientales”, declaró el director general de la OMS, Lee Jong-wook, con motivo de la presentación de la obra.
La OMS recuerda también que la Declaración del Milenio de las Naciones Unidas pide a los Gobiernos que reduzcan en dos terceras partes la mortalidad de los niños menores de cinco años antes del final de 2015.
“Es una llamada de atención para nosotros, y para el mundo entero”, afirmó la subdirectora general de la OMS para Desarrollo Sostenible y Ambientes Saludables, Kerstin Leitner. “La cifra de defunciones infantiles es alarmante. Refleja una funesta imagen de desatención. Tenemos que afrontar la realidad y actuar de inmediato para que el futuro sea brillante y sostenible”, añadió.
El mapa, profusamente ilustrado, subraya el impacto de la pobreza en la salud infantil y los esfuerzos que es necesario desplegar para afrontar los problemas medioambientales. Asimismo, se abordan las interrelaciones, los vínculos y las repercusiones del ambiente en la salud de los niños.
AGUA Y AIRE
Entre las informaciones que presenta el atlas sobre la relación entre salud y medio ambiente, destaca la incidencia del agua. La diarrea causada por las aguas sucias mata, según la OMS, a 1,8 millones de personas en todo el mundo. De ellas, 1,6 millones son niños menores de cinco años. También es responsable de muchas otras enfermedades, por ejemplo, cólera, disentería, enfermedad del gusano de Guinea, fiebre tifoidea y helmintiasis.
El 86 por ciento de las aguas residuales urbanas de América Latina y el Caribe y el 65 por ciento de las de Asia se vierten sin tratar en ríos, lagos y mares. El río Ganges, por ejemplo, recibe cada minuto 1,1 millones de litros de aguas residuales sin tratar, cifra particularmente alarmante si se considera que en un gramo de heces de esas aguas puede haber 10 millones de virus, un millón de bacterias, 1.000 quistes de parásitos y un centenar de huevos de helmintos. Se contraen por ello enfermedades tales como diarrea, cólera, disentería, fiebre tifoidea, helmintiasis y tracoma.
Asimismo, el estudio demuestra que alrededor de un millón de niños mueren cada año por causa de enfermedades provocadas por la contaminación del aire en sus hogares. En más del 75 por ciento de las casas de la mayoría de los países de Asia y África se utilizan para cocinar combustibles sólidos tales como madera, estiércol, carbón o restos vegetales, que producen un humo negro que, inhalado, provoca o agrava diversas afecciones respiratorias, como la neumonía u otras infecciones.

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