La FAO recomienda a Europa que “no baje la guardia” ante posibles nuevos brotes de fiebre aftosa

El organismo advierte de que el peligro de introducción del virus a través del comercio no controlado “es todavía muy alto”
ROMA, 10 (EUROPA PRESS)
La Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO) recomendó hoy a los países europeos que “no bajen la guardia” para evitar nuevos brotes de fiebre aftosa y sigan ayudando a las regiones próximas en las que el virus sigue siendo endémico, ya que “el peligro de introducción del virus a través del comercio no controlado es todavía muy alto”.
“Europa puede considerarse prácticamente libre de la fiebre aftosa, tras siglos de epidemias devastadoras que han provocado pérdidas tremendas”, señaló hoy la FAO en un comunicado con motivo de la celebración en Dublín del 50 aniversario de la creación de la Comisión Europea para la Lucha contra la Fiebre Aftosa.
“Europa ha logrado progresos notables contra la fiebre aftosa en las últimas décadas. En la actualidad, de los 33 países miembros de la Comisión, 31 están libres de la epidemia, mientras que el virus sigue siendo endémico en Turquía e Israel”, afirmó el secretario de la Comisión Europea para la Lucha contra la Fiebre Aftosa, Keith Sumption, a través del comunicado.
En este contexto, la FAO pide a los países europeos “que no bajen la guardia para evitar nuevos brotes y sigan ayudando a las regiones cercanas donde el virus es todavía endémico”, ya que “el peligro de introducción del virus a través del comercio no controlado es todavía muy alto”.
La fiebre aftosa sigue siendo endémica y con una alta incidencia en muchos países de Africa, Oriente Próximo, Asia y en algunas zonas de América del Sur. Europa, Norteamérica y Centroamérica, el Sur del Pacífico y el Caribe están libres de esta enfermedad.
TRAFICO DE ANIMALES Y PRODUCTOS
Las regiones donde el virus es todavía endémico incluyen países productores de ganado vacuno, porcino y de búfalos, como es el caso del este, sur y occidente de Asia y en Oriente Próximo y Africa, subraya la FAO. El virus no se destruye en los productos congelados y puede transmitirse mediante el tráfico, a menudo ilegal, de animales, productos animales y carne. Reses, búfalos, cerdos, ovejas, cabras y ciervos son susceptibles al virus.
El último brote importante de fiebre aftosa se produjo en el Reino Unido en 2001, cuando fueron sacrificados cuatro millones de animales. Algunos casos aislados se registraron también en Irlanda, Francia y Países Bajos. Según la FAO, su repercusión en el sector ganadero y el turismo británico provocó pérdidas que superaron los 10.800 millones de euros. Se cree que el virus llegó desde el este o el sureste asiático a través de productos animales.
“La última epidemia en Europa Occidental puso de relieve que el riesgo de nuevos brotes existe incluso para los países que creen haber erradicado la enfermedad”, agregó Sumption.
Los países pobres tienen mayores dificultades a la hora de erradicar una enfermedad altamente infecciosa como la fiebre aftosa porque carecen de servicios veterinarios, infraestructuras y medios de vigilancia y control adecuados. “Si ayudamos a esas naciones a controlar y eliminar progresivamente la fiebre aftosa, su producción láctea y cárnica será más segura y los ganaderos tendrán más oportunidades de mercado”, señaló Sumption. “Todo ello contribuirá a neutralizar la amenaza de fiebre aftosa en Europa”, añadió.
LA COMISION
La Comisión fue fundada en 1954, tres años después de que una grave epidemia, en la que se registró un millón de casos, arrasara Francia, Alemania y numerosos países europeos.
Hasta la fecha, la Comisión ha concentrado su atención en el control y la cooperación entre los países europeos. De ahora en adelante sus esfuerzos se centrarán en ayudar a los países de las regiones cercanas a mejorar el control de la enfermedad y contribuir a sus esfuerzos por combatirla.
A juicio de Sumption, “ahora es la Comisión Europea quien tiene la responsabilidad de armonizar la lucha contra la fiebre aftosa en los países europeos, mientras que la Comisión Europea contra la Fiebre Aftosa actúa principalmente en los países limítrofes del continente para evitar incursiones del virus en territorio comunitario”.
La Comisión promueve campañas de vigilancia y control en el Cáucaso y Turquía y ayuda a sus países miembros a prepararse para afrontar brotes potenciales. Ese organismo constituye también un sistema de alerta temprana sobre la situación de la fiebre aftosa a nivel global.
Durante los últimos tres años, la Comisión contra la Fiebre Aftosa se ha beneficiado de un acuerdo financiero con la Comisión Europea por valor de dos millones de euros para llevar a cabo actividades de emergencia.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *