Un grupo de científicos de la UGR pone en marcha un método novedoso para recuperar Aznalcóllar

GRANADA, 07 (EUROPA PRESS)
Un grupo de científicos del departamento de Edafología y Química Agrícola de la Universidad de Granada (UGR), coordinado por el profesor José Aguilar Ruiz, ha puesto en marcha un método novedoso para la regeneración de los suelos contaminados tras el desastre de las minas de Aznalcóllar (Sevilla), que ha tenido una gran repercusión científica, con su publicación en varias revistas especializadas internacionales.
Según informó la institución académica a través de un comunicado, este equipo de científicos están integrados en el Picover (Programa de Investigación del Corredor Verde del Guadiamar), constituido por la Junta de Andalucía a raíz del desastre, en concreto, la línea de actuación que gira en torno al seguimiento, control y remediación de la contaminación.
Los científicos han trabajado, junto a otros expertos de distintas universidades españolas y del Consejo Superior de Investigaciones Científicas, evaluando el daño que provocó el vertido en los suelos de la zona, que tras el accidente se contaminó con metales pesados tales como arsénico, plomo, zinc, talio, cobre o cadmio.
El método que apuntan los técnicos granadinos para una mejora de los suelos de la zona es la técnica del bloqueo consistente en la adición de determinadas sustancias con el fin de anular la acción de los elementos contaminantes y, por lo tanto, de su acción tóxica. Según apunta el profesor Aguilar, “los dos materiales que más bloqueaban el efecto contaminante de los metales pesados que contenía el suelo eran, por una parte, el carbonato cálcico y, por otra, el óxido de hierro”.
Lo que tiene de novedoso el uso de estos materiales es que ofrecen la posibilidad de reciclar los residuos procedentes de otras industrias y utilizarlos como descontaminantes, ya que el carbonato cálcico está presente en materiales residuales tales como la pasta de celulosa, los lodos de depuradoras o la espuma azucarera.
Por sus características, el encalado es la práctica de remediación más común en los trabajos de recuperación de los suelos afectados por el vertido de las minas de Aznalcóllar. El efecto que ejerce sobre los suelos es la elevación del pH que tiene que estar repartido de una forma homogénea por todo el volumen del suelo.
Para ello, se debe añadir en pequeñas dosis y hasta una profundidad mínima de 25 centímetros. Junto a esto hay que llevar a cabo una continua remoción del suelo con el fin de destruir las cubiertas de hierro y aluminio que se forma sobre su superficie.
El vertido de las minas de Aznalcóllar está considerado, junto con la catástrofe del Prestige, uno de los desastres ecológicos más importante que ha sufrido España en este siglo. La rotura de un muro de contención de las minas provocó un vertido total de dos millones de metros cúbicos de lodos tóxicos y otros cuatro millones de agua ácida y llegó a poner en peligro el Parque Natural de Doñana.
El estudio presentado por los científicos granadinos ha tenido una gran repercusión y ha sido publicado en varias revistas científicas internacionales, entre ellas, Geoderma, Enviromental Pollution, The Sciencie of Total Enviroment o Water, Air and Soil Pollution.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *