Científicos de la USC avanzan en la obtención de sustancias antioxidantes a partir de bagazo de uva y corteza de pino

La investigación descubrió que estos componentes permiten conservar productos alimenticios grasos y frenar distintos tipos de tumores
SANTIAGO DE COMPOSTELA, 7 (EUROPA PRESS)
Un equipo de investigadores de Escuela Técnica Superior de Ingeniería de la Universidad de Santiago de Compostela (USC) trabaja en la obtención de sustancias antioxidantes a partir de bagazo de uva y corteza de pino con el fin de lograr aplicaciones alimentarias y biomédicas.
La coordinadora del proyecto, María José Núñez García, explicó hoy en un comunicado que el estrés oxidativo del organismo se puede corregir o prevenir mediante el uso de antioxidantes. En este sentido, señaló que algunos compuestos presentes en la dieta, como los “polifenoles” (las sustancias responsables del color de la uva y, por lo tanto, de los vinos) presentan un grupo de antioxidantes “particularmente interesantes, debido a su capacidad para reducir los radicales libres”.
La profesora indicó que las “procianidinas” son una clase de “polifenoles” que actúan como potentes antioxidantes y se encuentran en el bagazo de la uva, en particular en las pepitas, y también en la corteza del pino, entre otras fuentes vegetales.
En el proyecto colaboran científicos de varias universidades y centros de investigación españoles. La parte del proyecto que desarrolla a USC consiste en extraer sustancias de la corteza de pino y del bagazo de vino y el equipo encargado de la investigación descubrió que se pueden aplicar para conservar productos alimenticios grasos, sobre todo los que no aguantan mucho tiempo en stock porque se vuelven rancios debido a su contenido en grasas insaturadas.
En este sentido, la profesora Núñez García explicó que lo que se pretende es “alargar la vida de estos productos, conservados tanto en fresco como procesados”.
Por otro lado, los científicos que participan en este proyecto avanzan en el diseño de un compuesto que sea eficaz para prevenir ciertas enfermedades. Una de las aplicaciones más relevantes sería poder frenar distintos tipos de tumores. Además, también ser podrían obtener protectores dérmicos contra radiaciones solares.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *