ONU.- La FAO publica directrices para evaluar los riesgos de las plantas transgénicas para otras especies vegetales

Esta norma pionera establece una base común de análisis de riesgos útil en los procesos de permisos de importación o uso de OGM
MADRID, 1 (EUROPA PRESS)
La Organización de la ONU para la Agricultura y la Alimentación (FAO) publicó hoy una guía de directrices para evaluar los riesgos que las plantas transgénicas pueden suponer para otras especies vegetales, una norma pionera aprobada por 130 países que establece bases comunes para ayudar a los países a decidir si prohíben o limitan la importación o utilización de transgénicos.
En un comunicado, la FAO recordó que la biotecnología ha creado nuevas especies de plantas que pueden “contaminar” con sus genes las especies naturales de los lugares en que se implantan, convirtiendo estas últimas en maleza. Estas directrices abarcan también otros Organismos Genéticamente Modificados (OGM) como los insectos, los hongos o las bacterias que puedan ser nocivos para las plantas.
Según el jefe del Servicio de Protección Vegetal y Secretario del Convenio Internacional de Protección Fitogenética (CIPF), Niek van der Graaff, estas directrices pretenden ayudar a los países a reducir los riesgos de introducir en el Medio Ambiente OGM “que potencialmente puedan originar nuevas plantas con características de maleza, capaces de dañar seriamente cultivos y ecosistemas vegetales”.
En vista de que estas nuevas especies entrañan peligros potenciales, la FAO considera que “su introducción podría regularse para proteger los cultivos y los ecosistemas”. Con este fin, la guía de directrices armoniza métodos de análisis de riesgo para establecer una base común que permita decidir si la importación o utilización de estos organismos se limita o se prohíbe.
“Tiene valor, en particular, para los países en desarrollo que gracias a dichas directrices podrán aplicar los mismos criterios de análisis de riesgo que los países desarrollados”, señala la agencia de la ONU, precisando que estas directrices internacionalmente aceptadas también pueden utilizarse para resolver disputas comerciales entre países.
Hace dos semanas, la FAO publicó su informe anual “El estado de la alimentación y la agricultura 2003-2004”, en el que pedía regulaciones adecuadas para garantizar la seguridad. Las presentes directrices fueron aprobadas el pasado abril por la Comisión Interina de Medidas Fitosanitarias, que trabaja para controlar la propagación de plagas y enfermedades de las plantas en aplicación del CIPF.
De hecho, dentro de este ámbito general de actuación, el Convenio pretende prevenir la diseminación e introducción de plagas para los vegetales, e incluye a los OGM cuando se comportan como tales. La segunda herramienta de aplicación es el Protocolo de Cartagena, referido al transporte, manipulación y utilización de los transgénicos.

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