Proteja las rodillas al saltar gracias a aterrizar con los dedos de los pies en vez de con el talón
(NC&T) Las medidas preventivas introducidas por David Hawkins y Casey Myers, de la Universidad de California en Davis, lograron reducir esa clase de carga nociva en el cien por cien de las voluntarias.
El ligamento cruzado anterior se encuentra en el centro de la rodilla y proporciona estabilidad a la articulación. La mayoría de las lesiones del ligamento cruzado anterior no implican una colisión entre jugadores o un aterrizaje notablemente malo tras un salto, tal como señala Sandy Simpson, entrenadora de baloncesto femenino del equipo de la citada universidad. Casi siempre se producen con actos aparentemente mucho menos peligrosos, como por ejemplo al recibir un pase. El salto que conduzca a esa lesión al hacer contacto con el suelo no tiene necesariamente que ser muy fuerte.
Hawkins y Myers trabajaron con 14 jugadoras de baloncesto de la universidad y de escuelas locales de enseñanza secundaria. Las equiparon con instrumentos fáciles de llevar encima, y utilizaron cámaras digitales para medir sus movimientos y la actividad muscular, así como para calcular las fuerzas que actuaban sobre las articulaciones de sus rodillas al practicar ciertos movimientos típicos del baloncesto.
En primer lugar, grabaron a las atletas haciendo sus movimientos normales. Luego se las instruyó para que se acostumbrasen a adoptar una distinta técnica de salto: hacerlo de un modo que permita aterrizar en los dedos de sus pies, doblando las rodillas más profundamente antes de despegar de nuevo.
Jugadoras saltando. (Foto: Wayne Tilcock/Davis Enterprise)
Después de aprender la nueva técnica, las 14 voluntarias fueron capaces de reducir en aproximadamente un 56 por ciento como promedio la fuerza que sube hasta la articulación de la rodilla a través del hueso de la pierna. Al mismo tiempo, gracias también a la nueva técnica, las atletas del estudio pasaron a saltar 2 centímetros y medio más alto que antes, sin perder velocidad.
Tal como advierte Hawkins, aunque este estudio sugiere que la nueva técnica puede reducir las lesiones del ligamento cruzado anterior, no lo demuestra de manera fehaciente. Para validar su eficiencia, se requerirá un ensayo clínico más completo.
Eso es lo que hace más de 100 años se hace en danza, en particular, en el Ballet clásico, que durante 8 años de formacion, son instruídos especialmente para caer de esa forma. Es notable la falta de investigación bio-mecánica en danza, pues la mayoría de estos avances técnicos se han logrado en base a puro ensayo, error e intuición.