Medicina

Aclaran conexión entre glóbulos blancos, asma y otros problemas alérgicos


(NC&T/Mayo) En el artículo escrito en la edición actual de Journal of Experimental Medicine (Revista de Medicina Experimental, JEM), el Dr. James L. Lee indica que si bien a esos raros glóbulos blancos conocidos como eosinófilos tradicionalmente se les ha culpado por la destrucción tisular causada por el asma y otras enfermedades alérgicas, ahora parece que dichas células son las responsables de la movilización del sistema de defensa del organismo.

"Lo que hace singular a este estudio es la definición de una función de los eosinófilos que nadie sospechó antes", señala el Dr. Lee, investigador y profesor adjunto de la División de Medicina Pulmonar de Mayo Clinic. "Al utilizar modelos para manipular algunas variables, desarrollamos una visión alterna de la función primaria de los eosinófilos, la cual no es destructiva sino que sirve para regular y controlar la enfermedad".

En una personal normal sana, apenas el uno por ciento de los glóbulos blancos son eosinófilos. En las personas que padecen de alergias, como los asmáticos, la cantidad aumenta y los eosinófilos tienden a acumularse en la zona de la alergia (en los asmáticos, en los pulmones). Por ello, cuando antes los médicos examinaban los pulmones de un paciente asmático, observaban dos cosas: extenso daño de los tejidos y una gran cantidad de eosinófilos. La conexión parecía obvia, y en consecuencia, tradicionalmente en la medicina se ha tomado como cierto que los eosinófilos son los culpables del asma y otros problemas similares.

"El problema es que la evidencia no era concreta", dice el Dr. Lee. "Estudiamos muchas variables con modelos manipulables y al hacerlo, nos percatamos que la presencia o ausencia de eosinófilos no contribuía en forma directa al daño".

Lo que en realidad ocurre, según indican el Dr. Lee y su equipo, es que al inicio mismo del desarrollo de una alergia, el organismo empieza a congregar a los eosinófilos en la zona afectada. Cuando ya se han reunido en cantidad suficiente, los eosinófilos convocan a las células T para que dirijan la respuesta inmunológica del organismo. El trabajo del Dr. Lee sugiere que las células T no actúan sino hasta que los eosinófilos las llaman, lo cual es la antítesis de lo que tradicionalmente se ha pensado.

"Esta información nos permite comprender mejor todo el proceso y la forma en la cual las terapias actuales funcionan tan bien como lo hacen", añade el Dr. Lee, quien padece de asma igual que su propio hijo. "Este entendimiento permite que enfoquemos nuestra investigación a la búsqueda de mejores tratamientos y a la exploración de abordajes diferentes".

Según cálculos gubernamentales, más de 20 millones de personas en Estados Unidos sufren de asma y anualmente la enfermedad es la causante de 5.000 muertes.





Hay un comentario
victoria – quito
31/03/10 - 10:24
Tema: el articulo

quisiera saber donde esta la fuente de este articulo tratado aqui?

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