Medicina

Un sistema de evaluación demuestra la capacidad de aprendizaje y el perfil de habilidades cognitivas de niños con Síndrome de Down


Investigadores de la UGR han pilotado esta herramienta en una muestra formada por 127 niños de entre 3 y 6 años escolarizados en diferentes colegios públicos de la provincia de Jaén

Es la primera técnica de evaluación que permite hallar el perfil de habilidades y actitudes hacia el aprendizaje para preescolares mediante el que pueden compararse a niños con diferentes trastornos (como síndrome de Down y otras discapacidades de origen intelectual).

Investigadores del departamento de Personalidad, Evaluación y Tratamiento Psicológico de la Universidad de Granada han adaptado al castellano una escala de evaluación realizada por un equipo de profesores de USA que permite evaluar las habilidades, actitudes y potencial de aprendizaje en diferentes tipos de tareas en niños en edad preescolar. El proyecto, desarrollado por Mª Auxiliadora Robles Bello y dirigido por la profesora María Dolores Calero García, ha aplicado por primera vez esta metodología a un grupo de niños con Síndrome de Down para hallar su perfil de habilidades y actitudes hacia el aprendizaje de estos niños con Necesidades Educativas Especiales de manera diferenciada a otros niños con discapacidad intelectual de origen inespecífico.

La investigación realizada en la UGR se ha llevado a cabo con una muestra formada por 127 niños de entre 3 y 6 años, escolarizados en diferentes colegios públicos de la provincia de Jaén. Los autores de este trabajo dividieron la población en cuatro grupos: el primero compuesto por niños con Síndrome de Down; un segundo grupo llamado 'Retraso' formado por niños con diagnóstico, asociado a discapacidad intelectual, realizado por el Equipo de Orientación de su colegio; otro grupo llamado 'Preescolar' que represente a niños de Educación Infantil que han sido designados por sus maestros como niños 'normales' que poseen un desarrollo típico; y por último, otro grupo llamado 'Control' que no recibió entrenamiento de ningún tipo.

El trabajo realizado en la UGR ha validado una técnica de evaluación denominada Escala de Aplicación de Funciones Cognitivas (ACFS) de Lidz y Jepsen basada en la aplicación de estrategias de aprendizaje y procesos cognitivos en tareas típicas del currículum de la etapa de Educación Infantil, por lo que está dirigida a ser aplicada a niños en edad preescolar de 3 a 5 años. 'En resumen –apunta Mª Auxiliadora Robles-, podemos afirmar que la escala ACFS es un instrumento adecuado para su uso en la población preescolar española con Síndrome de Down, tal y como prometían sus autores para los sujetos con Necesidades Educativas Especiales en general'. El interés de esta herramienta radica en que viene a cubrir un vacío doble en evaluación como es por una parte, la población de personas con Síndrome de Down y, por otra parte, la población infantil.

'Tests' inadecuados

Hasta la fecha, diversos trabajos de investigación señalaban la inadecuación de los 'tests' tradicionales a la hora de revelar la capacidad de aprender de los niños con especiales problemas de aprendizaje, ya que se diseñaron según parámetros estáticos que impiden el aprendizaje en la situación de evaluación. La investigación realizada en la UGR ha determinado que la Evaluación del Potencial de Aprendizaje o la Evaluación Dinámica es un instrumento útil para llegar a un conocimiento más exacto de las características cognitivas y de aprendizaje de las personas con Síndrome de Down.

La ACFS se basa teóricamente en los constructos de Zona de Desarrollo Próximo de Vygotsky, y de Modificabilidad Cognitiva y Experiencia de Aprendizaje Mediado de Feuerstein. A nivel metodológico, sigue un mismo formato de actuación, independientemente de su designación, que se basa en la aplicación de dos formas de la misma tarea o prueba, de forma paralela, en dos momentos distintos del proceso evaluativo, al principio ('pretest') y al final ('post-test'), siendo la parte central del procedimiento el entrenamiento que se realiza entre ambas, que trata de influir positivamente en la ejecución del post-test.

La investigadora de la UGR señala que 'es necesario ser conscientes de la clara desventaja que para todos los ámbitos de la vida, y sobre todo el académico, supone tener Síndrome de Down, y de que el ofrecer respuestas de calidad para las necesidades de estas personas pasa sin lugar a dudas por el estudio y conocimiento de sus posibilidades y sus características especiales'. De ahí que con este trabajo 'intentemos conocer un poco más a esta población con el objetivo de encontrar posibles recursos evaluativos que facilite descubrir el funcionamiento de su peculiar proceso de aprendizaje'. Y es que Robles Bello cree que 'debemos romper con la idea, todavía presente, de que las desigualdades entre las personas están genéticamente determinadas. De ahí la importancia de demostrar que las personas con Síndrome de Down tienen potencial de aprendizaje que es puesto a la luz con este tipo de metodología evaluativa'.


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