Medicina

Un submarino capaz de curar


Unos recorren arterias e intestinos como barcos de exploración que ayudan en el diagnóstico y otros diluyen el medicamento en el cuerpo cuando se necesita. En el tratamiento contra el cáncer la nanotecnología podría detectar con antelación los tumores o destruir las células cancerígenas incluso en una fase preliminar.

Quién se hubiera imaginado que cuando en 1948 tres investigadores de telecomunicaciones - John Bardeen, Walter Bratain y Wiliam Schockley- inventaron el transistor estarían dando el primer paso para trabajar y reordenar las estructuras moleculares y sus átomos hasta evolucionar a la denominada nanotecnología. Con el transistor se permitió la miniaturización de la tecnología que ha llegado hasta 0,06 micras, mil veces más finos que un cabello. En la actualidad, este dispositivo se puede encontrar en la consulta de un laboratorio o en un gran hospital.

Son cámaras introducidas vía oral y graban el transcurso digestivo. Submarinos microscópicos que navegan en el interior de los vasos sanguíneos, cápsulas repletas de sensores que chequean nuestro estado de salud o píldoras que liberan los fármacos allí donde se necesitan. Incluso tienen acceso al entramado cerebral, ya que una vez en el cerebro, un conjunto de nanocables se extenderían en un "ramo" con millones de diminutas sondas que podrían utilizar los 25.000 metros de capilares del cerebro como una vía para llegar a destinos específicos.

La nanotecnologia supone la aparición de avances y nuevos materiales, aplicaciones informáticas o sensores moleculares capaces de destruir células cancerígenas en las partes más delicadas del cuerpo humano como el cerebro y que incluso pueden llegar a ser más fuertes que el acero con sólo un diez por ciento de peso.

Un artilugio de 2x0'8cm con componentes electrónicos como una pequeña batería, sensores, un receptáculo para las medicinas y un radiotransmisor, es uno de los primeros prototipos utilizado. Fue desarrollado en 1999 por el Ceotheor (Centro Técnico de la Industria Relojera) de Besançon, Francia y la Fundación Suiza para la Investigación en Microelectrónica con el objetivo del diagnostico y tratamiento de ciertas enfermedades cristalinas. Una vez ingerida la cápsula, viaja hasta el intestino, donde registra una serie de parámetros como la temperatura y la presencia de ciertos productos químicos como hormonas. Con este aparato se puede transmitir información al médico, que decide en tiempo real la liberación del fármaco o el despliegue de un minúsculo brazo articulado para la toma de muestras de líquidos o tejidos.

Nanotecnología cura cáncer
Un nuevo arma para curar el cáncer

Eliminar antes de 2015 las muertes causadas por el cáncer conceden a la nanotecnología la importancia propia como nueva vía de investigación que puede atacar a las células cancerígenas incluso en la fase preliminar. Un equipo dirigido por Charles Lieber de la Universidad de Harvard ha fabricado un nuevo prototipo de detector altamente sensible capaz de detectar la presencia de un cáncer antes de que hayan aparecido los primeros síntomas. El nuevo prototipo de Lieber utiliza nanocables para detectar las proteínas que revelan la presencia de un cáncer y, según el científico, podría ser el primer paso hacia la fabricación y comercialización de aparatos muy poco costosos capaces de realizar pruebas con un muy alto nivel de precisión y que adquieren un nivel menos tóxico.

En Stanford, el pasado agosto un equipo de investigadores de esta universidad, lograron matar células cancerígenas con nanotecnología, sin dañar a las células sanas, a través de la implantación de cañas sintéticas microscópicas, llamadas "nanotubulos", dentro de las células cancerígenas. Cuando las cañas están expuestas a rayos de luz infrarrojos desde un láser, se calientan, matando la célula. Mientras tanto, aquellas células que no tienen cañas no sufren daños. Aunque su explicación parece compleja, el método resulta tan fácil y barato, que un día podría ser disponible en farmacias tal cuál se distribuyen tests de embarazo.

Según un artículo en BBC Science, uno de los investigadores, Dr. Hongjie Dai señalaba que "Uno de los problemas más constantes en la medicina es cómo curar el cáncer sin dañar a tejidos normales. La quimioterapia destruye tanto células cancerígenas como células normales". No obstante, estos avances son importantes, pero otros expertos recomiendan más cautela, ya que creen que las predicciones excesivamente entusiastas sobre nuevas tecnologías que todavía no se han probado de manera extensiva no tienen fundamento.

Esta "revolución médica" no sólo es capaz de asistir los problemas cancerígenos, sino que su estudio podría llevar a nuevos tratamientos durante los próximos diez años que ayuden a combatir y tratar enfermedades cardiovasculares, diabetes, cáncer, SIDA, Alzheimer y Parkinson. La nanotecnología, la ciencia de lo muy pequeño que hasta hace poco pertenecía al terreno de la ciencia ficción, tiene cada vez más peso en la medicina; quizás Isaac Asimov podría rehacer el guión de la película Viaje Alucinante y hacer que una microcámara se introdujera en el cuerpo de la víctima sin necesidad de reducir a sus protagonistas.

Ana López Ortega y María Gómez Iranzo


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