Precisar la divergencia genética exacta entre los cerebros del hombre y el chimpancé
(NC&T) El Dr. Daniel Geschwind es el investigador principal, y profesor de Genética Humana en la Academia David Geffen de Medicina, de la Universidad de California en Los Angeles (UCLA).
Compartimos más del 95 por ciento de nuestros "planos" genéticos con los chimpancés. La principal diferencia de "diseño" entre nosotros y los chimpancés está en el cerebro.
Durante la evolución, varios cambios en algunos genes alteraron el modo de funcionamiento del cerebro humano. Esta nueva investigación ha identificado una manera del todo nueva de identificar aquellos genes en la pequeña porción de nuestro ADN que difiere del ADN de los chimpancés.
Evaluando la actividad correlacionada de miles de genes, el equipo de la UCLA identificó no sólo genes individuales, sino redes enteras de genes interconectados, cuyos patrones de expresión dentro del cerebro humano difieren de los del chimpancé. La expresión del gen es el proceso a través del que la secuencia de ADN de un gen se convierte en proteínas celulares.
Los científicos identificaron redes de genes que corresponden a regiones específicas del cerebro. Cuando compararon estas redes entre los humanos y los chimpancés, encontraron que donde las redes genéticas difieren más ampliamente es en la corteza cerebral, la región del cerebro más evolucionada, que es tres veces más grande en los humanos que en los chimpancés.
En segundo lugar, los investigadores descubrieron que muchos de los genes que desempeñan un papel central en las redes de la corteza cerebral en los humanos, pero no en el chimpancé, también muestran cambios significativos en lo que se refiere al ADN.
Cuando hay alteraciones en una red de genes que corresponden a cambios funcionales en el genoma, ello implica que estas diferencias son muy significativas. Este hallazgo apoya la teoría de que las variaciones en la secuencia de ADN contribuyeron a la evolución humana.
"Si vemos el cerebro como el motor del cuerpo, nuestros hallazgos sugieren que el cerebro humano es como un motor de 12 cilindros, mientras que el cerebro del chimpancé es más similar a un motor de 6 cilindros", explica Geschwind. "Es posible que nuestros genes se adaptaran para permitir a nuestros cerebros aumentar de tamaño, operar a velocidades diferentes, metabolizar energía más rápido y mejorar las conexiones entre sus células a través de regiones cerebrales diferentes".
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