La vida en pareja perjudica más a la dieta de la mujer que a la del hombre
(NC&T) Según los autores del estudio, de la Universidad de Newcastle, las razones para este cambio dietético están en el hecho de que ambos miembros de la pareja tratan de complacerse mutuamente durante el periodo inicial de su convivencia, tratando de acomodar su rutina para quedar bien con su pareja y comer alimentos que él o ella prefieren. Sin embargo, las mujeres tienen mayor influencia a largo plazo sobre la dieta y el estilo de vida de las parejas, principalmente porque en la mayoría de las parejas aún son las mujeres quienes asumen el papel tradicional de compradoras de alimentos y cocineras.
El estudio analiza los descubrimientos hechos por diversos proyectos de investigación del Reino Unido, Norteamérica y Australia, que se dedicaron a observar los hábitos de vida y de alimentación durante la convivencia de parejas heterosexuales, incluyendo matrimonios.
La investigación demuestra que las mujeres tienden a ganar peso e incrementar el consumo de alimentos con alto contenido de grasa y azúcar cuando se mudan a vivir con su pareja. En el caso de los hombres, ocurre lo contrario; al comenzar la convivencia reducen el nivel de grasa y azúcar, incrementando el de vegetales.
Las mujeres también son más proclives que los hombres a consumir alimentos ricos en grasas y azúcar, cuando se enfrentan a las tensiones emocionales en su relación de pareja. Se ha descubierto asimismo que las mujeres aumentan de peso cuando terminan una relación, pero no se ha observado el mismo efecto en los hombres.
Sin embargo, el informe también destaca un estudio en el que tanto las mujeres como los hombres comenzaban a ganar peso después de iniciar la convivencia. Los expertos sugieren que esto puede ser causado por los cambios en las pautas de alimentación y una tendencia a dedicarle menos tiempo al ejercicio físico.
Un motivo clave para el cambio de los hábitos de alimentación está en la naturaleza simbólica que los alimentos asumen en una relación. Para muchas parejas, la comida ocupa un lugar privilegiado en ella, y cenar juntos se convierte en un ritual ineludible.
La doctora Amelia Lake, autora del informe, explica que las parejas que se mudan juntas deberían aprovechar el período inicial, de "luna de miel" e inmediatamente posterior, para hacer cambios positivos en su dieta y estilo de vida, trabajando juntos para lograr ese fin, y apoyándose mutuamente. Sin embargo, las parejas que llevan más tiempo de relación, deberían tener en cuenta que nunca es demasiado tarde para hacer cambios, siempre, por supuesto, aunando esfuerzos.
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