La posible causa del síndrome de fatiga crónica
Desde 1999, un equipo dirigido por Andrew Lloyd, Profesor en la Universidad de Nueva Gales del Sur (UNSW), ha rastreado a largo plazo el estado de salud de individuos infectados con el virus de Epstein-Barr (EBV), el virus del Río Ross (RRV) o la Fiebre Q. Su meta es descubrir si el síndrome de fatiga post-infección que puede afectar a 100.000 personas en el caso de Australia, es causado por la persistencia del EBV, un sistema inmunológico debilitado, vulnerabilidad psicológica, o alguna combinación de estos factores.
La mononucleosis se produce por el virus de Epstein-Barr (EBV), transmitido por medio de la saliva. Sus síntomas agudos incluyen fiebre, dolor de garganta, cansancio, e inflamación de las glándulas linfáticas. La mayoría de los pacientes se recupera en el transcurso de varias semanas, pero una de cada diez personas jóvenes sufrirá síntomas prolongados marcados por la fatiga. Cuando estos síntomas persisten en grado incapacitante durante seis meses o más, la enfermedad puede diagnosticarse como el Síndrome de Fatiga Crónica (CFS).
Los investigadores siguieron el curso de la enfermedad en 39 personas diagnosticadas con la mononucleosis aguda. Ocho pacientes desarrollaron el "síndrome de fatiga post-infección" con duración de seis meses o más, mientras que las 31 personas restantes se recuperaron sin dificultad. Los estudios detallados de la actividad del virus de Epstein-Barr en la sangre, y la respuesta inmunológica contra el virus, se llevaron a cabo con las muestras de sangre tomadas de cada individuo durante 12 meses.
Haciendo un comentario sobre los resultados obtenidos, el profesor Lloyd dice: "Nuestros resultados revelan que ni el virus ni una respuesta inmunológica anormal explican el síndrome de fatiga post-infección. Sospechamos ahora que se debe más a una lesión sufrida por el cerebro. Creemos que las partes del cerebro que controlan la percepción de la fatiga y el dolor se dañan durante la fase aguda de la infección por mononucleosis. Si el paciente todavía está enfermo varias semanas después de la infección, los síntomas no parecen ser producidos por la actividad del virus en el cuerpo, sino más bien en el cerebro".
El equipo de la investigación, que comprende a científicos de la Universidad de Nueva Gales del Sur, la Universidad de Sydney y el Instituto de Investigaciones Médicas de Queensland, planea probar su hipótesis sobre la lesión cerebral haciendo pruebas neurológicas en los participantes del estudio.
|