Crecimiento neuronal en el cerebro adulto
La labor ha sido efectuada por el Instituto Picower para el Aprendizaje y la Memoria, dependiente del MIT (Instituto Tecnológico de Massachusetts).
El estudio apoya la posibilidad de cultivar nuevas células para reemplazar a las dañadas por enfermedad o lesión de la médula espinal, como la que paralizó al fallecido actor Christopher Reeve.
"El que las neuronas puedan crecer en el cerebro adulto ofrece la posibilidad de reforzar el proceso y explorar bajo qué condiciones, genéticas, sensoriales o de otro tipo, podemos hacer que esto ocurra", explica la profesora de neurobiología y coautora del estudio Elly Nedivi.
Los científicos han centrado su atención en regenerar los largos axones afectados por las lesiones de la médula espinal, pero el nuevo descubrimiento sugiere apuntar a una parte diferente de la célula: la dendrita. Una dendrita (término derivado de la palabra griega para "árbol"), es una proyección bifurcada de una célula del sistema nervioso que conduce estimulación eléctrica al cuerpo celular.
Los investigadores usaron un escáner bifotónico para monitorear neuronas específicas durante varias semanas en las capas superficiales de la corteza visual de ratones vivos. Mientras muchos estudios han enfocado la atención en las neuronas piramidales que generan los impulsos, este trabajo abarcó todos los tipos de neuronas, incluyendo las interneuronas, que inhiben la actividad de las neuronas corticales.
 | | Neurona piramidal dentro del córtex cerebral del cerebro de un ratón. (Foto: Wei-Chung Lee, Nedivi Lab ) |
Con la ayuda de una tecnología similar a la resonancia magnética (MRI), pero en una resolución mucho mayor, a nivel celular, los investigadores pudieron combinar rebanadas de dos dimensiones para crear la primera reconstrucción 3-D de neuronas completas en la corteza adulta. Los extremos de la rama dendrítica fueron medidos durante semanas para evaluar los cambios físicos, con resultados asombrosos.
En imágenes 3-D a través del tiempo, las células del cerebro parecen plantas que brotan conjuntamente. Los extremos de la dendrita parecen varitas que se alargan. De los extremos de varias docenas de ramas, sólo un puñado cambian; en total, el 14 por ciento mostró modificaciones estructurales. Los cambios observados eran tan pequeños como de siete micrones, pero el mayor alcanzó unos 90 micrones.
"La tasa de cambio es mucho más pequeña que la que se observa durante el período crítico del desarrollo, pero el hecho de que ocurra es muy impactante", destaca Nedivi.
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