Combinan nanotubos y anticuerpos para detectar cáncer
El grupo, formado por bioquímicos e ingenieros del Jefferson Medical College y la Universidad de Delaware, se valió de un incremento de la corriente eléctrica en el sistema nanotubo-anticuerpo cuando las células cancerígenas se enlazan a los anticuerpos. Colocaron microscópicos nanotubos de carbono entre electrodos, y los recubrieron con anticuerpos monoclonales, los llamados misiles de proteína dirigidos hacia una proteína blanco o "antígeno" en la superficie de las células cancerígenas. Los anticuerpos fueron específicos para el receptor del factor de crecimiento tipo insulina 1 (IGF1R), que abunda en las células cancerígenas. Midieron entonces los cambios en la corriente eléctrica a través de las combinaciones de anticuerpo-nanotubo en dos tipos diferentes de células de cáncer de mama.
Los investigadores encontraron que el incremento de corriente a través de los dispositivos de anticuerpo-nanotubo fue proporcional al número de receptores en la superficie celular cancerosa. Un tipo de células humanas de cáncer de mama, el BT474, que no responde al estrógeno, tuvo niveles moderados de IGF1R, mientras que el otro tipo, MCF7, que necesita estrógeno para crecer, tuvo niveles altos de IGF1R.
Las células cancerosas BT474, con menos IGF1R en su superficie, triplicaron la corriente. Las células MCF7 la multiplicaron por ocho.
Cuando la célula cancerígena se liga a los anticuerpos, hay una descarga de electrones del dispositivo de nanotubo, volviéndose más conductivo.
Este método podría servir para la detección de nuevos cánceres y para identificar células tumorales circulantes o micrometástasis remanentes de tumores tratados.
La técnica podría detectar el cáncer en segundos, a diferencia de las horas o incluso días que requieren los métodos tradicionales. Además, permitiría la producción a gran escala de miles de sensores para detectar tipos específicos de cáncer.
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