Nuevo detector de mentiras
La conclusión de la investigación es que los cambios en la fisiología gástrica dan mejores resultados que los brindados por los métodos normales mediante polígrafo, a la hora de distinguir entre cuándo un sujeto miente y cuándo dice la verdad. El estudio, llevado a cabo por expertos de la Universidad de Texas, demuestra un claro vínculo entre el acto de mentir y un aumento significativo en la arritmia gástrica.
Para probar su hipótesis de que el tracto gastrointestinal es singularmente sensible al estrés mental debido a la comunicación entre el sistema nervioso central y el sistema nervioso entérico, los investigadores de la división médica de la citada universidad reclutaron a dieciséis voluntarios sanos para que se sometiesen a tres series de pruebas con electrogastrogramas y electrocardiogramas simultáneos.
Los investigadores encontraron que ambos actos, mentir y decir la verdad, afectaban a los síntomas cardiacos, mientras que el acto de mentir también fue asociado a síntomas gástricos. El electrogastrograma demostró que una disminución significativa del porcentaje de ondas lentas gástricas normales cuando el individuo estaba mintiendo, correspondía a un aumento significativo en el ritmo cardíaco medio durante la misma situación.
"La conclusión a la que hemos llegado es que añadir el electrogastrograma a los métodos convencionales con polígrafo es de clara utilidad para mejorar la exactitud y la fiabilidad de los actuales detectores de mentiras", ha declarado Pankaj Pasricha, de la rama médica de la Universidad de Texas.
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