Hallan una proteina letal para la bacteria del antrax
El hallazgo es fruto de la labor de científicos del Instituto Max Planck para Biología de la Infección, en Berlín.
El Bacillus anthracis es el agente causal del ántrax. Lo peligroso de esta bacteria es que puede formar esporas, que son sumamente resistentes y pueden sobrevivir durante años. La infección con Bacillus anthracis puede originarse en el pulmón o a través de la piel. La forma pulmonar de ántrax es casi siempre fatal, mientras que las infecciones de la piel permanecen localizadas y son raramente letales. En contraste con la forma pulmonar, la forma dérmica de ántrax puede ser tratada sin problemas y la mayoría de pacientes se recuperan. En los últimos años, el Bacillus anthracis también se ha utilizado como arma de bioterrorismo. Sus esporas fueron enviadas por correo dentro de sobres, y su inhalación ha causado la muerte de 5 personas en los Estados Unidos.
 | | Un neutrófilo humano se ocupa de un ejemplar de Bacillus anthracis. ((Foto: MPI/Infection Biology) ) |
Los descubrimientos del laboratorio de Arturo Zychlinsky revelan porqué la forma dérmica es inofensiva. Después de la infección con Bacillus anthracis, los neutrófilos (glóbulos blancos que pueden identificar y matar los microbios) son reclutados para que actúen en el sitio de la infección. En la piel, los neutrófilos fagocitan las esporas, que germinan en su interior formando una bacteria vegetativa (en desarrollo). Esta bacteria vegetativa es entonces atacada y muerta dentro del neutrófilo. Los científicos pudieron identificar la sustancia letal para la bacteria. Después del fraccionamiento de los componentes del neutrófilo, una proteína mataba al Bacillus anthracis: la alfa-defensina.
Este mecanismo no es efectivo en el ántrax pulmonar. En el pulmón, el número de neutrófilos reclutados para actuar en el lugar de la infección es bajo e insuficiente para matar a la bacteria. Las esporas inhaladas pueden entonces germinar y dispersarse por el organismo. Los investigadores esperan que su descubrimiento ayude a hallar nuevos fármacos contra la forma pulmonar del ántrax. Cabría la posibilidad de inhalar alfa-defensina para inactivar a la bacteria en el pulmón e impedir su diseminación.
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