El vanadio parece acelerar la convalecencia después de infecciones
Los científicos de la Universidad de Illinois en Urbana-Champaign tratan de entender cómo ocurre esto y por qué los diabéticos presentan fatiga y apatía mucho tiempo después de que las infecciones acaben.
Encontraron que los ratones, diabéticos y no diabéticos, a los que se administró vanadio (en su forma típica de sulfato de vanadio) antes de la exposición a un agente patógeno, se recuperaron más deprisa. También estudiaron el pretratamiento con un factor de crecimiento tipo insulina (IGF-1), que el vanadio imita, pero sólo los ratones no diabéticos se recobraron rápidamente después de la exposición.
Los investigadores Daniel R. Johnson y Gregory Freund no sugieren añadir suplementos de vanadio a la dieta diaria (por el riesgo de toxicidad), pero tratan de explicar cómo actúa y cómo podría ser útil en acelerar la recuperación.
La cantidad de vanadio usado en el estudio fue comparable al encontrado en los suplementos nutritivos. Su valor alimenticio es poco claro, pero el cuerpo necesita unos 10 a 20 microgramos al día, obteniéndolo mayormente de los vegetales. En niveles mucho más altos se vuelve tóxico. Su uso para aumentar la masa muscular no se ha confirmado, pero ha mejorado la sensibilidad a la insulina, reduciendo el azúcar sanguíneo en personas diabéticas.
En su investigación, Johnson primero administró una dosis baja de lipopolisacárido (LPS), una molécula presente en la E. coli y otras bacterias gram-negativas, tanto en ratones diabéticos como no diabéticos después de recibir IGF-1. Los ratones no diabéticos se recobraron más rápido que los diabéticos, lo que sugiere una condición de resistencia a la insulina en los animales diabéticos.
Después, los ratones fueron pretratados con sulfato de vanadio antes de la exposición a LPS. La recuperación de los ratones tratados con vanadio, diabéticos o no, fue un 50 por ciento más rápida que la de los ratones no tratados (grupo de control).
Johnson y Freund teorizan que puede ser la forma metálica del vanadio o su capacidad para inhibir las tirosín fosfatasas, lo que ayuda a modular la señalización de proteínas en el sistema inmunológico. Freund y otros de sus colegas ya documentaron el año pasado una conexión entre la fosforilación de serina y las citoquinas antiinflamatorias.
La diabetes afecta a millones de personas. Es difícil controlarla sólo con estrategias nutricionales. Esta investigación sugiere que los oligoelementos pueden tener más importancia de lo que pensábamos en la salud humana, no sólo para impedir las enfermedades sino también para hacernos sentir mejor.
Es posible que los suplementos que contienen sulfato de vanadio, al ser tomados dos semanas antes de la posible exposición a organismos gram-negativos, ayuden a acelerar la recuperación después de la infección.