El entrenamiento musical puede ser bueno para el corazón
Los resultados del estudio, publicados en la revista Heart, se basan en varios aspectos relativos a la respiración y la circulación, analizados en 24 hombres y mujeres jóvenes, antes y mientras escuchaban fragmentos cortos de música.
La mitad de los participantes eran músicos entrenados, que habían estado tocando instrumentos durante por lo menos siete años. El resto no había tenido ningún entrenamiento musical.
Cada participante escuchó fragmentos cortos de diversos tipos de música, ordenados al azar, durante 2 minutos, seguidos por la misma selección de fragmentos de 4 minutos cada uno. Una pausa de 2 minutos fue insertada aleatoriamente en cada una de estas secuencias.
Los participantes escucharon raga (música clásica de la India), la novena sinfonía de Beethoven (clásica lenta), rap (Red Hot Chilli Peppers), Vivaldi (clásica rápida), música tecno, y Anton Webern (música dodecafónica lenta).
La música más rápida, y de ritmos más complejos, aceleraba la respiración y la circulación, independientemente del estilo, con la música clásica rápida y la tecno ejerciendo el mismo efecto. Cuanto más rápida era la música, mayor era el grado de excitación fisiológica. De forma similar, una música más lenta tenía el efecto opuesto, con la música raga provocando la mayor caída en el ritmo cardíaco.
Durante las pausas, todos los indicadores de la excitación fisiológica cayeron por debajo de los registrados antes de que los participantes comenzaran a escuchar cualquiera de los fragmentos.
Este efecto ocurrió con independencia del estilo musical o de las preferencias del oyente, pero era más pronunciado entre los músicos, que están entrenados para sincronizar su respiración con las frases musicales, sobre todo los que habitualmente tocan instrumentos de viento.
La audición pasiva de música induce inicialmente niveles variados de excitación, proporcionales al tempo musical, explican los autores del estudio, mientras que el estado de relajación es inducido por ritmos más lentos o por pausas.
Debido a ello, sugieren que el hallazgo podría ser provechoso para mitigar el riesgo de ataques cardiacos y enfermedades relacionadas. Otras investigaciones han demostrado que la música puede disminuir el estrés, mejorar el rendimiento atlético, perfeccionar el movimiento en pacientes con deterioro neurológico, e incluso aumentar la producción de leche en el ganado.
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