El neurotransmisor orexina, asociado a los circuitos cerebrales de placer y recompensa
El hallazgo es obra de especialistas de la Escuela de Medicina de la Universidad de Pensilvania.
Estudios previos asocian a la orexina (también conocida como hipocretina) con el sueño y la vigilia, así como a la alimentación y el apetito. Los estudios anatómicos han demostrado que las neuronas de orexina se encuentran en regiones cerebrales asociadas a los circuitos de recompensa, incluyendo el área ventral tegmental, y el núcleo accumbens. La comunicación entre el hipotálamo lateral y estas regiones del cerebro sugiere que las neuronas de orexina pueden tener un papel en la motivación y comportamiento de búsqueda de recompensa. Para examinar esta relación, Glenda Harris, trabajando con Gary Aston-Jones, en el Departamento de Psiquiatría en la Universidad de Pensilvania, examinó la función de la orexina en ratas.
El hipotálamo lateral ha sido asociado a la recompensa y el placer desde hace décadas, pero los circuitos específicos y las moléculas involucradas han sido difíciles de encontrar. Ésta es la primera indicación de que el neuropéptido orexina es un elemento crítico en la búsqueda de recompensa y la adicción a las drogas.
Harris y Aston-Jones encontraron una fuerte asociación entre la activación de neuronas de orexina en el hipotálamo lateral y la búsqueda de recompensa de morfina, cocaína y alimentos. Usando Fos, un indicador químico de estimulación neuronal, los investigadores encontraron que los niveles más altos de actividad en las neuronas de orexina aparecieron en ratas con el grado máximo de búsqueda de recompensa.
Los investigadores demostraron la conexión entre orexina y el circuito de recompensa en tres formas. Primero, la activación de neuronas de orexina está relacionada con las preferencias de las ratas a señales asociadas a la recompensa de drogas y alimentos. Segundo, la activación química de neuronas de orexina restableció un comportamiento extinguido de búsqueda de droga en ratas. Y finalmente, la inyección directa de orexina restableció la conducta de búsqueda de drogas. Además, cuando los investigadores administraron un antagonista específico de orexina, el aprendizaje inicial de preferencia a una droga y el restablecimiento del comportamiento extinguido de búsqueda de droga fueron bloqueados.
Estos descubrimientos proveen un nuevo blanco para desarrollar fármacos que traten trastornos del proceso de recompensa tales como la adicción a las drogas, al alcohol o al tabaco, y la obesidad.
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