Los placebos pueden brindar alivio emocional
Liderados por Predrag Petrovic, del Instituto Karolinska, en Estocolmo, los científicos pudieron evidenciar que, en busca de un alivio para la ansiedad, los tratamientos a base de placebos afectan a los circuitos modulatorios del cerebro de manera similar a como lo hacen en la disminución del dolor.
En los experimentos realizados, los investigadores probaron el efecto placebo en tratamientos a voluntarios que observaban imágenes de contenido repulsivo o impactante, como por ejemplo cuerpos mutilados.
Dado que otros científicos habían demostrado que las expectativas de alivio del dolor físico que tienen las personas cuando toman placebos desempeñan un papel primordial en la eficacia de éstos, los investigadores dirigidos por Petrovic indujeron en los participantes de sus experimentos estas expectativas. Primero administraron un fármaco que disminuyera la ansiedad, buscando de ese modo reducir la percepción desagradable de las imágenes, y luego les brindaron un antídoto contra dicho fármaco, diciéndoles a los voluntarios que el mismo restauraría la percepción desagradable.
En pruebas realizadas al día siguiente, a las personas se les dijo que iban a recibir los mismos fármacos que el día anterior. Sin embargo, les administraron una solución salina como placebo cuando observaron las mismas imágenes. Los cerebros de los voluntarios fueron además escaneados a través de fMRI (resonancia magnética funcional por imágenes).
Los científicos encontraron que el placebo redujo en un 29 por ciento las percepciones desagradables (valoradas por los participantes mediante una puntuación en una escala) producidas por las imágenes.
Los escaneos cerebrales realizados revelaron además que el placebo redujo la actividad cerebral en los centros emocionales, y que esa disminución estuvo correlacionada con la reducción de las percepciones citadas que los participantes puntuaban en una escala. Es decir, que quienes tuvieron una mayor respuesta a los efectos del placebo también mostraron un mayor decrecimiento en la actividad de los centros cerebrales vinculados con las emociones.
Otro aspecto significativo es que el placebo incrementó la actividad cerebral en la misma "red modulatoria" cuya actividad se incrementa cuando los placebos son empleados para mitigar el dolor físico. De igual forma, las expectativas de los participantes desempeñaron un papel crucial en la "eficacia" de los placebos que se les administraron. El grado de confianza en dicha eficacia fue medido mediante la comparación con los efectos producidos por los medicamentos reales contra la ansiedad que habían tomado el día previo. Quienes esperaron mayores resultados, mostraron también los mayores cambios en la actividad de las áreas emocionales y modulatorias.
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