Pautas que etiquetan como enfermas a 9 de cada 10 personas
(NC&T) Las últimas pautas europeas para la prevención de enfermedades cardiovasculares sugieren una presión arterial mayor de 140/90 mm de Hg, sin corrección por la edad, y un colesterol en suero de 5 mmoles como los umbrales apropiados para catalogar la zona de riesgo. Aunque estas pautas recomiendan una gama de cambios en la forma de vida junto al tratamiento con fármacos, la cuestión es que con ellas se aplica un rótulo de enfermedad al paciente, señalan los doctores Steinar Westin e Iona Heath.
Cuando los investigadores aplicaron este modelo a los adultos de Noruega, encontraron que la mitad de la población podría ser considerada en riesgo a la temprana edad de 24 años, elevándose hasta un 90 por ciento a la edad de 49 años. Así, el 76 por ciento de la población total adulta sería considerada con riesgo elevado.
Estas proporciones son preocupantemente altas, e incluso pueden ser más elevadas en otras poblaciones, como en el Reino Unido, según los autores.
Sugieren que ciertas cuestiones deberían ser analizadas muy a fondo si una parte tan grande de la población va a convertirse en objetivo de la actuación médica. Por ejemplo, los beneficios potenciales para pacientes tratados, se convierten en menores a niveles más bajos de riesgo, mientras que los índices para efectos secundarios siguen siendo similares. También es necesario tener la evidencia de la eficacia del tratamiento a largo plazo.
Finalmente, advierten que el tratamiento con fármacos para una proporción tan alta de la población tiene un coste enorme, hasta el punto de desestabilizar la economía de los sistemas de salud pública, incluso en las naciones más ricas.
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