Respuesta inmunológica femenina en misiones espaciales de larga duración
(NC&T) Especialistas del Instituto Nacional de Investigaciones Biomédicas Espaciales (NSBRI), de Estados Unidos, están investigando el sistema inmunológico como parte del proyecto WISE (Women's International Space Simulation for Exploration), un programa de cooperación que incluye a la NASA, la Agencia Espacial Europea, el Centro Nacional de Estudios Espaciales (Francia) y la Agencia Espacial Canadiense. El estudio es llevado a cabo por el Instituto de Medicina y Fisiología Espaciales (MEDES) en Toulouse, Francia.
Está claro, dados los conocimientos existentes, que las condiciones del vuelo espacial alteran las respuestas del sistema inmunológico. Los cambios en la capacidad inmunológica pueden tener efectos serios en la habilidad del astronauta de resistir la infección y el desarrollo de tumores. Entre las posibles causas para que el sistema inmunológico se vea comprometido se incluyen la exposición a la radiación y los efectos de la microgravedad. En las misiones actuales de larga duración a la Estación Espacial Internacional, y en las futuras expediciones de exploración a la Luna y Marte, los astronautas serán expuestos a radiación crónica, lo que podría dar como resultado serios problemas de salud.
Para ayudar a desentrañar el problema de la resistencia a las infecciones, el Dr. Gerald Sonnenfeld y su equipo están investigando el impacto global de la respuesta inmunológica del cuerpo bajo condiciones similares a las del espacio. A través de pruebas realizadas antes, durante y después del reposo en cama, medirán si los glóbulos blancos de las participantes se dividen normalmente y si los mensajeros del sistema inmunológico, llamados citoquinas, son producidos. También estudiarán la frecuencia con que se reactivan los virus latentes, y si las participantes desencadenan una reacción inmunológica a una vacuna inofensiva, phiX174, que se introduce durante el estudio.
Hasta la fecha, la mayoría de los estudios inmunológicos que involucran reposo en cama han sido realizados en hombres. Ahora, los científicos y la comunidad espacial quieren conclusiones válidas sobre esos efectos en las mujeres.
Durante dos meses, las participantes yacen en una cama inclinada a 6 grados bajo la posición horizontal (de modo que sus pies estén un poco más elevados que sus cabezas) y nunca salen de la cama. En este reposo en cama inclinada, ligeramente cabeza abajo, la carga vertical de la gravedad sobre el cuerpo es eliminada, y las voluntarias experimentan condiciones y muestran cambios en parámetros clínicos mensurables similares a los encontrados en astronautas sujetos a la ingravidez por períodos largos.
 | | A las voluntarias se les extrae sangre de forma regular. (Foto: CNES/Stéphane LEVIN, 2005) |
El estudio involucra 24 mujeres sanas y no fumadoras con edades de entre 25 y 40 años. Cada una es asignada a uno de tres grupos: Reposo en cama, Reposo en cama con una serie de ejercicios dirigidos a la parte baja del cuerpo, y Reposo en cama con un suplemento nutritivo.
En el estudio, los investigadores empiezan por recolectar datos fisiológicos que sirvan como punto de referencia. Muestras de sangre, orina y de saliva son tomadas a intervalos específicos durante los 60 días del experimento. Después de este período, se llevan a cabo exámenes similares para efectuar comparaciones. Las participantes regresarán para que se mida cómo se recuperaron sus cuerpos, hasta tres años después del simulacro de viaje espacial.
|